miércoles, 15 de marzo de 2017

Punto 0


Miércoles.
Mientras la alegre muchachada, se dedica a medir el espacio dedicado a las misas y a desmenuzar los mensajes pastorales; este país, sigue declarándose aconfesional, sigue recaudando para la iglesia, sigue manteniendo acuerdos que vienen desde el pleistoceno, e independientemente del gobierno que haya en cada momento; esos acuerdos se renuevan y hasta se mejoran.
¿Y si en vez de hablar tanto en modo populista, cambiamos la Constitución?.
¿Y si en vez de hablar de religión, establecemos prioridades para esos cambios?
El Artículo 27, me parece perfecto para empezar.
- Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza.- La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales.- Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.- La enseñanza básica es obligatoria y gratuita.- Los poderes públicos garantizan el derecho de todos a la educación, mediante una programación general de la enseñanza, con participación efectiva de todos los sectores afectados y la creación de centros docentes.- Se reconoce a las personas físicas y jurídicas la libertad de creación de centros docentes, dentro del respeto a los principios constitucionales.- Los profesores, los padres y, en su caso, los alumnos intervendrán en el control y gestión de todos los centros sostenidos por la Administración con fondos públicos, en los términos que la ley establezca.- Los poderes públicos inspeccionarán y homologarán el sistema educativo para garantizar el cumplimiento de las leyes.- Los poderes públicos ayudarán a los centros docentes que reúnan los requisitos que la ley establezca.- Se reconoce la autonomía de las Universidades, en los términos que la ley establezca.
Algunos, los borraría, otros.... ríos de tinta.
O mejor. Igual podríamos empezar por conocer la Constitución, el régimen Autonómico, como está definida esta Democracia y como se retuerce cada vez que creemos que algo esta mal o bien y le echamos la culpa, al maestro armero.
Si, Caterpillar. 
¿Empezamos de cero?
Animo y suerte.

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