domingo, 22 de mayo de 2022

Marrones



¡Que calor!
Isi, que está pasando el fin de semana en casa, entra y sale de la terraza a cada poco.
Los campos al otro lado de la autovía están verdes, muy verdes.
Mi vecino, hace ejercicios dentro de casa. Hace días que no lo veo preparando la maratón de terraza.
Lo tengo pendiente. Volver al ejercicio. Hay que bajar barriga y, al menos, sentirme más ágil.
Mi mesa, ahora, parece mucho más ordenada de lo habitual. Claro, todo lo que la rodea es puro sin dios.
He hecho el pedido de cajas, cinta de embalar y plástico de burbujas. La semana que viene comenzamos con lo frágil.
Nada, que no. Que lo del emérito me parece una vergüenza. Y, no lo suyo, sino lo de los descerebrados que lo vitorean y aplauden.
Pero ¿estamos tontos?.
Pregunta retórica y mal hecha. No estamos, somos.
Lo de Villarejo, brutal. El empadronamiento de Macarena ¡haummm!. El iva menstrual. La guerra. Joe, ese señor, en Corea para liarla mejor.
Se me pone una mala milk que ni te cuento.
Quejarse, quejarse de todo y de todos, pero partirse las manos aplaudiendo al bribón.
Y el problema no es de maleantes, políticos, embusteros y buscavidas, sino de quienes les creen, los ensalzan y los idealizan en un mundo paralelo.
Da igual si no llego a fin de mes, da igual si las injusticias crecen y los derechos se reducen.
Aplaudo, aplaudo como el masoquista que llevo dentro. Me encanta sufrir.
Pero vamos, no pretendo salvar a nadie, ni convencerle de que la vida debería ser otra cosa.
Libertad y cervezas. Ahora somos más libres, hemos conseguido que lo importante, pierda valor y que el día a día, sea una pelea de motivos dejando a un lado los valores.
Me reitero, no me gusta. No soy, ni de los míos.
Y para rematar, he creído que leyendo a Franco "Bifo" Berardi, me sentiría reconfortado o anularía mi pensamiento, o conseguiría entender. Pues no.
Isi, mete su hocico bajo mi brazo. Quiere salir.
78, 79, 80... Contar hasta 100. Respirar, inspirar y repetir el mantra:
- Que le den.
- Que le den.
- Que le den.
Salir a un día esplendido, luminoso, lleno de oportunidades, lleno de "marrones".
¡Vamos!
Animo y suerte.

sábado, 21 de mayo de 2022

Lágrimas en la lluvia



El cantante de Metallica se derrumba en el escenario:
“...soy un hombre viejo, ya no puedo tocar más”
Brad Pitt, desvela que se siente viejo.
James Hetfield, cumplirá 59 años en agosto. Brad, los cumplirá en diciembre.
Quien lo diría ¿no?.
Yo, cumpliré 62 en septiembre.
¿Me siento viejo?
No creo que ninguno de ellos, ni yo, nos sintamos viejos.
Cansado de hacer las mismas cosas, tal vez. Con el deseo de hacer otras, cambiar, pero sin obligación. Procrastinando cuando me apetezca. Dejando para mañana, para pasado o para otro día sin determinar, algo que en otro momento de mi vida hubiera puesto en prioridad.
Tengo menos paciencia con aquellos que creen controlar su vida.
Me canso antes. Al cuarto gin-tonic mi escala de valores cambia y me es mucho más fácil definir que es el aburrimiento.
Con menos tiempo para los miedosos, para los que buscan la seguridad de repetir mañana lo que ocurrió hoy. El miedo es gratis, cada cual toma la cantidad que quiere.
Cada día admiro, envidio más, a aquellos que se lanzan al vacío con la idea de volar. Incluso sin alas.
Peleando por sus sueños, por alcanzar metas. Por superar batallas, que les permitan afrontar otras, mañana.
"¿Que ocurrirá si me pasa algo?". Lo que a todos. Llegaras solo al otro lado.
Sentirse viejo, cansado. Comenzar a notar pérdidas, en la vista, en el oído, en el olfato y en el gusto. La aparición de arrugas. Una memoria fluctuante, la alteración del sueño, el cabello, las uñas, el colesterol, la hipertensión, la depresión, el deseo sexual, el dolor en las articulaciones, las variaciones de peso...
Los telómeros, los radicales libres y el estrés oxidativo, tienen mucho que ver en la aparición de todos estos síntomas de la vejez. Algunos, ya han llegado. Otros, llegarán.
Roy Batty, el replicante de Blade Runner, ¿recuerdas?.
"Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir."
Todo se perderá en el tiempo.
Una imagen bellísima. Lágrimas en la lluvia, así se perderá todo.
Pero mientras eso llega, que llegará, James Hetfield, sigue con su gira por Hispanoamérica, Brad Pitt continúa con su interminable divorcio de Angelina Jolie. Y yo, continuaré escribiendo, tomando café y disfrutando de mis viajes más allá de Orión, de los rayos-C, de la buena gente, de la gente buena. Sabiendo que un día, todo se perderá en el tiempo.
Aprovecha, ese momento llegará.
Animo y suerte.
*Nos vemos en la Feria del Libro de Madrid.
27 de mayo de 2022. Caseta 301 - 17:30 - 21:30

lunes, 16 de mayo de 2022

Chopped



Si es que no me hallo.
Me acabo de enterar de que ayer había eclipse de luna. ¡Cachis!
Y para colmo, Mariló.
Esa conversación con Villarejo. Oi, oi, oi.
La libretita que hay que parar.
"Al cabrón del cabrón (Bárcenas), hay que laminarlo ¿eh?"
A ver, a ver. El cabrón del cabrón... o sea, ¿hay otro por encima? ¿o por debajo?
Laminarlo ¿como si fuera chopped?.
Y ella, que lo tiene más claro que el agua.
Me dan ganas de enviarle las grabaciones al concienzudo funcionario que se ha ocupado, en este tiempo atrás, de revisar mis declaraciones de Hacienda de 2018, 2019 y 2020. A ver si consigue encontrar algo en ellas, que los jueces parecen no hallar.
Laminar, como si fuera chopped. A finas lonchas.
Me fui a la cama con lo de los rayos globulares. Lo escuché en una serie (veo muy pocas). Un tipo de rayo esférico, rarísimo, centella o rayo bola lo llaman.
Buscando información sobre él va y resulta que aparece en «Las siete bolas de cristal», de las aventuras de Tintín.
En Japón, se llaman «hitodama» y se asocian al alma de los muertos.
Dicen que cuando se detienen con un estruendo, dejan un olor nauseabundo a azufre, óxido nítrico u ozono en el ambiente.
Festivo en Madrid. La ciudad de la libertad, de la cerveza. Ya lo dijo Pedro Almodóvar, cuando Carmena lo hizo hijo adoptivo. Señor, señor.
Y tengo plancha, hacer maleta, preparar comida y al aeropuerto.
Oye, y si tu pudieras laminar a alguien ... Oi, oi, oi, que cosas pienso.
Deja, deja.
Chopped, rayos globulares, azufre nauseabundo. Villarejo, Mariló, y el probo funcionario. Da para una serie, si.
Animo y suerte.
*Gracias a Pedro Gargantilla, por la información sobre los Rayos globulares.

domingo, 15 de mayo de 2022

Llámame, llámame


Ayer, escuchaba la canción 𝐇𝐮𝐞𝐬𝐨𝐬, de Los burros.
Hoy, al levantarme, me duelen todos. Todos los huesos.
Es como si hubiera pasado la noche bailando la coreografía de Chanel, rompiendo cadera.
Café. Otro café.
Los pajarillos llevan hablando del Festival de Eurovisión, desde hace horas.
Sobre la barandilla los veo moviéndose al son de:
𝐻𝑜𝑙𝑎, 𝑚𝑖 𝑏𝑒𝑏𝑒́-𝑏𝑒́
𝐻𝑜𝑙𝑎, 𝑚𝑖 𝑏𝑒𝑏𝑒́-𝑏𝑒́
𝐿𝑙𝑎́𝑚𝑎𝑚𝑒, 𝑙𝑙𝑎́𝑚𝑎𝑚𝑒
𝐿𝑙𝑎́𝑚𝑎𝑚𝑒, 𝑙𝑙𝑎́𝑚𝑎𝑚𝑒
Y por un momento, he creído ver delante de ellos a Eva Soriano con la bandera de Rumanía.
¿Qué tome anoche?
La artritis y la artrosis pasan factura.
He leído las noticias, exactamente, en cuatro minutos.
Y claro, me ha pasado como con los pajarillos. Ya no se si lo de las elecciones andaluzas lo ha planteado Santiago Abascal y cierra España, o Macarena "lengua de serpiente" Olona, presentándose como frente amplio de la izquierda, o he leído mal.
Está claro que, el dolor, me debe afectar de alguna manera al raciocinio y al entendimiento.
Pedrito "guaperas" Sanchez, habla de "listillos que se pasan de listo". ¿Eing?
Igual estaba hablado del bocachancla de Iberdrola. Que pena. Gente tan premiada, tan preparada y que en el fondo, son solo calderos de soberbia y estupidez.
O, igual he leído mal.
Las criptomonedas, en caída libre, pero rebotando.
Y claro, guerra, Eurovisión, los espías, Finlandia y Suecia en la OTAN.
Todo un montón de líos y problemas. Pero como se suele decir en mi gremio: "No son problemas. Son oportunidades"
Y así sale hoy el sol, tímido pero imparable. ¿Se habrá dado cuenta Putín de lo que mola un amanecer?
Oi, oi, oi... Se me olvidaba.
Frase para enmarcar de nuestra querida y nunca bien valorada Mega Princesa Isabel Natividad de España (y del mundo mundial):
"𝗔 𝗺𝗶́ 𝗹𝗮 𝘂́𝗻𝗶𝗰𝗮 𝗿𝗲𝗴𝗹𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗺𝗲 𝗶𝗺𝗽𝗼𝗿𝘁𝗮 𝗲𝘀 𝗹𝗮 𝗿𝗲𝗴𝗹𝗮 𝗱𝗲 𝘁𝗿𝗲𝘀, 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝘀 𝗹𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗾𝘂𝗶𝗲𝗿𝗲𝗻 𝗾𝘂𝗶𝘁𝗮𝗿 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗺𝗮𝘁𝗲𝗺𝗮́𝘁𝗶𝗰𝗮𝘀 𝗰𝗼𝗻 𝗽𝗲𝗿𝘀𝗽𝗲𝗰𝘁𝗶𝘃𝗮 𝗱𝗲 𝗴𝗲́𝗻𝗲𝗿𝗼"
Si es que es... Impresionante, maravillosa. No se como no besamos por donde pisa. ¡Ah!, que son muchos los que lo hacen. Ya, bueno, vale.
Si, lo sé, es una cochinada. Pero si les gusta...
Otro café. Y al lío, no hay dolor, solo oportunidades.
Y ahora veo a la Mega Princesa con el vestido de Chanel, bailando lo de Rumanía (Eva Soriano, lo hace mucho mejor, si):
𝐻𝑜𝑙𝑎, 𝑚𝑖 𝑏𝑒𝑏𝑒́-𝑏𝑒́
𝐻𝑜𝑙𝑎, 𝑚𝑖 𝑏𝑒𝑏𝑒́-𝑏𝑒́
𝐿𝑙𝑎́𝑚𝑎𝑚𝑒, 𝑙𝑙𝑎́𝑚𝑎𝑚𝑒
𝐿𝑙𝑎́𝑚𝑎𝑚𝑒, 𝑙𝑙𝑎́𝑚𝑎𝑚𝑒
Si, estoy fatal. Pero, 𝐿𝑙𝑎́𝑚𝑎𝑚𝑒, 𝑙𝑙𝑎́𝑚𝑎𝑚𝑒.
¡Venga, a romper cadera!
Animo y suerte.

sábado, 14 de mayo de 2022

Un café más



Todo bien. Solo es falta de tiempo. Kilómetros, trabajo, hoteles.
Unos días de vuelta a casa y, de nuevo, al mar de plástico.
Veo imágenes que me recuerdan a alguien, que debería haber olvidado.
Otro, se muestra circulando a más de 200 km por hora, sin límite de velocidad.
Suena flojito, 𝐇𝐮𝐞𝐬𝐨𝐬:
𝑃𝑜𝑟𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑟𝑒𝑠 ℎ𝑢𝑒𝑠𝑜𝑠, ℎ𝑢𝑒𝑠𝑜𝑠
𝑇𝑢́ 𝑒𝑟𝑒𝑠 𝑠𝑜́𝑙𝑜 ℎ𝑢𝑒𝑠𝑜𝑠, 𝑢𝑛𝑖𝑑𝑜𝑠 𝑝𝑜𝑟 𝑚𝑢𝑦 𝑝𝑜𝑐𝑎 𝑝𝑖𝑒𝑙
𝐻𝑢𝑒𝑠𝑜𝑠, ℎ𝑢𝑒𝑠𝑜𝑠
𝐷𝑒𝑙𝑔𝑎𝑑𝑎 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑒𝑙 𝑣𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜, 𝑠𝑢𝑎𝑣𝑒 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑢𝑛 𝑎𝑙𝑓𝑖𝑙𝑒𝑟
Y ahora, más intimista, 𝐋𝐚 𝐦𝐮𝐲 𝐩𝐮𝐭𝐚:
𝐷𝑖𝑐𝑒𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑜𝑦 𝑙𝑒𝑛𝑡𝑎, 𝑒𝑠𝑎 𝑑𝑖́𝑎 𝑦𝑎 𝑣𝑒𝑟𝑎́𝑠,
𝑀𝑖𝑠 𝑝𝑖𝑒𝑠 𝑠𝑒𝑟𝑎́𝑛 𝑐𝑒𝑛𝑡𝑒𝑙𝑙𝑎𝑠 𝑟𝑎𝑠𝑔𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑙𝑎 𝑐𝑖𝑢𝑑𝑎𝑑.
𝐸𝑙𝑙𝑎, 𝑙𝑎 𝑚𝑢𝑦 𝑝𝑢𝑡𝑎, 𝑐𝑜𝑛 𝑢𝑛 𝑔𝑒𝑠𝑡𝑜 𝑖𝑚𝑝𝑒𝑟𝑠𝑜𝑛𝑎𝑙
𝑀𝑎𝑛𝑑𝑎𝑟𝑎́ 𝑢𝑛 𝑠𝑖𝑐𝑎𝑟𝑖𝑜 𝑐𝑜𝑛 𝑜𝑟𝑑𝑒𝑛 𝑗𝑢𝑑𝑖𝑐𝑖𝑎𝑙.
Mirlo, desde antes del amanecer discursea con sus amigos.
Si, te oigo, te oigo, pero no te escucho.
Un buen amigo, pintor, se recrea en unos geranios silvestres. Una rama de almendro con brotes verdes desde enero. Adelfas.
Llenar paredes con esas imágenes. Crear espacios de colores aguados, tenues. Entrecerrar los ojos y la explosión está ahí.
Parece que el día salió algo nublado, el sol vencerá, seguro.
Hacer la compra, cajas, más cajas. Cada vez más cerca el día de la despedida.
Un arroz, con verduras.
Sacaré unos muslos de pollo para hacer al horno.
𝑆𝑖 𝑚𝑒 𝑙𝑙𝑎𝑚𝑎𝑠, 𝑣𝑜𝑦 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑜𝑠𝑐𝑢𝑟𝑎 𝑚𝑎𝑑𝑟𝑢𝑔𝑎𝑑𝑎
𝑆𝑖 𝑚𝑒 𝑙𝑙𝑎𝑚𝑎𝑠, 𝑣𝑜𝑦 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑜𝑠𝑐𝑢𝑟𝑎 𝑚𝑎𝑑𝑟𝑢𝑔𝑎𝑑𝑎
𝑆𝑖 𝑟𝑒𝑞𝑢𝑖𝑒𝑟𝑒𝑠 𝑚𝑖 𝑝𝑟𝑒𝑠𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎
𝑆𝑖 𝑚𝑒 𝑙𝑙𝑎𝑚𝑎𝑠, 𝑣𝑜𝑦
Veo imágenes que me recuerdan a alguien, que debería haber olvidado.
Animo y suerte.
*Gracias Juana 🌹
*Gracias Juan José
𝐇𝐮𝐞𝐬𝐨𝐬 - Los Burros
𝐋𝐚 𝐦𝐮𝐲 𝐩𝐮𝐭𝐚 - Christina Rosenvinge
𝐌𝐚𝐧𝐝𝐚 𝐩𝐨𝐫 𝐦𝐢́ - Manolo García

sábado, 7 de mayo de 2022

Cartas que nunca enviaré XXIX



Hola, ¿Qué tal? ¿Cómo te va?.
Por aquí, todo bien. Mejor que bien.
Ya no tengo vértigo por las mañanas. He asumido que cualquier cosa puede ocurrir y esa insoportable levedad del ser, de la que hablaba Milan Kundera, me hace reconocer una única existencia, irrepetible.
"El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive solo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni enmendarla en sus vidas posteriores"
Genero mi propia terapia. Me encabrono por mis errores, pero volvería a cometerlos sin dudar. He cambiado el rencor (si alguna vez lo he sentido, por indiferencia, o por olvido). Gestiono la añoranza a salto de mata. Lo que pudo ser y no fue, tal vez un día ocurra. No me obsesiono, disfruto la parte que me gusta, mato la que odio.
El camino, que durante años parecía eterno y que solo me limitaba a andar, ahora intento construirlo con asfalto de papel. Cualquier ligera llovizna lo destruye, haciendo que la actividad más importante sea volver a crearlo para seguir andando mañana.
Hay días en que el cansancio me hace buscar la inmovilidad. Mañana seguiré, o pasado.
A veces me busco en el espejo, otras, me escondo. Huyo de mi mismo, porque me abruma tanta realidad.
Seguramente me equivoco buscando una casa, un lugar. Creo que a partir de ahora, dejaré que el lugar sea quien me encuentre. La búsqueda se convertirá en camino, igual que cuando en la carretera ves un sendero y de forma inconsciente te dices: ¿Qué habrá al final?, y lo sigues.
Puedes llegar a un barranco o a una plácida llanura. A un pintoresco pueblecillo o al mar.
¿Cuántos senderos hará falta recorrer, para encontrar "el lugar"?
Noto como me crece la nariz. Me miento hoy, ayer, y me mentiré mañana. No busco un lugar, busco que el camino siga. A base de café, carajillo o paracetamol.
Esa insoportable levedad del ser, esa repetición.
Ha amanecido un día precioso y aunque tengo ganas de nada, solo de contemplar, hay mucho que hacer.
Cualquier día, llegará un correo tuyo. Me hablaras de tu familia, tu trabajo, tus hijos, que se yo. O quizás no. Puede que también tu escribas cartas que nunca lleguen al buzón.
Mientras, cortaré cartulinas amarillas y seguiré haciendo camino hasta la ciudad Esmeralda.
Habrá días en los que me sentiré de paja, de hojalata o un león. No busco al mago, solo quiero mil baldosas más.
Cuídate mucho, ojalá te duelan los labios, de tanto besar. Ojalá te duelan los brazos, de tanto abrazar.
𝑆𝑜𝑚𝑒𝑤ℎ𝑒𝑟𝑒 𝑜𝑣𝑒𝑟 𝑡ℎ𝑒 𝑟𝑎𝑖𝑛𝑏𝑜𝑤
𝐵𝑙𝑢𝑒𝑏𝑖𝑟𝑑𝑠 𝑓𝑙𝑦
𝐴𝑛𝑑 𝑡ℎ𝑒 𝑑𝑟𝑒𝑎𝑚𝑠 𝑡ℎ𝑎𝑡 𝑦𝑜𝑢 𝑑𝑟𝑒𝑎𝑚 𝑜𝑓
𝐷𝑟𝑒𝑎𝑚𝑠 𝑟𝑒𝑎𝑙𝑙𝑦 𝑑𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑒 𝑡𝑟𝑢𝑒-𝑜𝑜ℎ-𝑜𝑜ℎ
𝑆𝑜𝑚𝑒𝑑𝑎𝑦 𝐼'𝑙𝑙 𝑤𝑖𝑠ℎ 𝑢𝑝𝑜𝑛 𝑎 𝑠𝑡𝑎𝑟
𝑊𝑎𝑘𝑒 𝑢𝑝 𝑤ℎ𝑒𝑟𝑒 𝑡ℎ𝑒 𝑐𝑙𝑜𝑢𝑑𝑠 𝑎𝑟𝑒 𝑓𝑎𝑟 𝑏𝑒ℎ𝑖𝑛𝑑 𝑚𝑒
𝑊ℎ𝑒𝑟𝑒 𝑡𝑟𝑜𝑢𝑏𝑙𝑒 𝑚𝑒𝑙𝑡𝑠 𝑙𝑖𝑘𝑒 𝑙𝑒𝑚𝑜𝑛 𝑑𝑟𝑜𝑝𝑠
𝐻𝑖𝑔ℎ 𝑎𝑏𝑜𝑣𝑒 𝑡ℎ𝑒 𝑐ℎ𝑖𝑚𝑛𝑒𝑦 𝑡𝑜𝑝𝑠 𝑡ℎ𝑎𝑡'𝑠 𝑤ℎ𝑒𝑟𝑒
𝑌𝑜𝑢'𝑙𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑑 𝑚𝑒, 𝑜ℎ

domingo, 1 de mayo de 2022

Cartas que nunca enviaré XXVIII

 


Hola, buenos días:
Hace tiempo que no te escribo. Es lo que pasa con esas cartas que sabes que no enviarás. Las dejamos para mañana, para pasado y poco a poco el olvido gana la partida.
Ayer, me acordé mucho de ti. Una vuelta más al sol. He tenido que buscar el libro de familia para calcular cuantos años cumplirías.
Un día agotador. De un lado a otro y aunque no conseguí hacer todo de lo que tenía previsto, me sentí satisfecho.
La peque, nos echa de menos. Se lo está peleando y vive en esa montaña rusa de sentirse libre y pagar por ello. Hace cosas que no le gustan, para poder conseguir aquellas que le encantan. Está ganando, aunque crea que son demasiadas las heridas.
La mayor y sus amigos, montaron un evento para dar a conocer proyectos artísticos de jóvenes promesas. Que pena no tener una cantidad indecente de dinero para fomentar esa creatividad que lo llenaba todo.
Me dio la sensación de que cada uno de esos proyectos, era una medicina para sus almas. Te hubiera gustado estar.
Semillas, plantas, almendras (sólo almendras) personificadas, realidad, irrealidad de flores y arbustos que se activan con nuestra presencia, huelen y reaccionan al viento.
Imágenes teñidas que conforman vidas. Un columpio, lleno de amor. Flores de plástico, para que el amor sea eterno.
Y otro, que te habría hecho mucha ilusión. Se intercambiaron esquejes.
Todos tienen ese punto de querer cuidar, de cuidarse y claro está, de que los cuiden. Una salida, cada día más difícil, a un mundo que se empeña en ir en contra.
Todos se apoyaban de una manera u otra en sus familias. En su origen, en todo aquello que les ha visto crecer. Que les dio amor, y también lágrimas.
Los miraba envidioso, de su fuerza, de sus ganas. Lloré.
Sigo haciendo cajas, debo estar cerca de la treintena y creo que llegaré a las cien. Desmontando armarios y montando recuerdos.
Se hace muy complicado deshacerse de algo que te estremece, aunque lleve años en un cajón sin moverse de ahí.
Por algún rincón, apareces tu.
Y sigo con mi plan, como las personitas de ayer. Muchas veces apoyándome en ti, que me diste amor y también lágrimas.
Quiéreme en presente, que no tenemos más, dice Manolo en su canción. Solo tenemos hoy, el resto solo es un plan.
Un plan de amor y lágrimas.
Mama, dale un beso a papa y a la abuela. Os pienso.

jueves, 28 de abril de 2022

Domestícame



No ha sido buena idea. Estar informado de lo que ocurre, filtrando los matices de posicionamiento que quien escribe o describe la información hace, es bueno.
Pero lo de hoy, sea por el cansancio que acumulo o por las noticias en si, ha sido mucho.
He quitado cualquier matiz y, aun así, me siento fatal.
Que os voy a decir de la guerra. Mal, muy mal.
La política, no anda mejor. Obreros y parados, votando a Le Pen. Directivos y empleados, Macron. Y, por cierto, ¿Qué diferencia existe entre obrero y empleado?
El #putovirus sigue ahí. El Papa Francisco, habla de las suegras. Los teléfonos espiados generan curiosidad. ¿Qué secretos desvelaron?
Sanidad desmiente que su estrategia de salud cardiovascular vaya a prohibir el vino en el menú. Lo que nos faltaba. ¿Dónde quedó aquella frase? ¡Viva el vino!
Que fácil es crear un bulo. Somos una pandilla de ignorantes. Y eso es, mal, muy mal.
¿Tu sabias algo de Transnistria? Yo, no.
Retrocedemos. Puede ser que solo te des cuenta si miras adelante.
¿Qué es lo importante?
Piensa cinco cosas que te parecen importantes.
No, no me digas que tienes el síndrome de "hoja en blanco". Venga, va.
Mmmmm.
La salud, la familia, el tiempo, el amor y la amistad.
En ese orden o en otro.
¿Analizamos?
La salud. ¿Y esos atracones? ¿Y los placeres efímeros y pasajeros? ¿Y toda esa cloaca de ideas que te bullen en la cabeza?. Salud física y mental.
La familia. Base fundamental de la sociedad. Esa sociedad que te cae como el culo y que te encantaría prenderle fuego. Pirómano, mala gente eres... por favor.
El tiempo. Vaya, vaya. Valioso y no renovable. Una vez que se va, ya no vuelve. ¿Lo aprovechas?
¿Sigo?.
Igual lo importante, es lo esencial.
Lo esencial, eso que es invisible a los ojos.
Hoy, como el Principito domesticando al zorro, habrá que cerrar los ojos para ver lo esencial.
Animo y suerte.
*El Principito: Capitulo 21

martes, 26 de abril de 2022

El cordón del zapato



Otro de esos días que te despiertas como si hubieras dormido doce horas del tirón y, cuando miras el reloj, solo han paso dos horas desde que te acostaste.
Una infusión. Te levantas y notas, de verdad, cuantas horas de descanso te faltan.
¿Cómo de atormentada estuvo el alma de Bukowski?
La taza da vueltas en el interior del microondas. El agua, en la taza, empieza a burbujear.
Dejaré de leer en la madrugada a Luis García Montero. Su sitio es el amanecer.
N, estará soñando con su boda. Será a los 31, en el pueblo de su novio D. Y de postre, tomarán helado de chocolate.
La bolsita de hierbas sube y baja con mi movimiento. El agua cambia de color.
Pienso en Du Fu, en Li Po. Poetas chinos de la dinastía Tang, allá por el año 700.
𝑴𝒊𝒅𝒆 𝒎𝒊𝒍 𝒗𝒂𝒓𝒂𝒔 𝒎𝒊 𝒄𝒂𝒃𝒆𝒍𝒍𝒐 𝒄𝒂𝒏𝒐.
𝒀 𝒎𝒊𝒔 𝒕𝒓𝒊𝒔𝒕𝒆𝒛𝒂𝒔 𝒎𝒊𝒅𝒆𝒏 𝒐𝒕𝒓𝒐 𝒕𝒂𝒏𝒕𝒐.
𝑴𝒆 𝒎𝒊𝒓𝒐 𝒆𝒏 𝒆𝒍 𝒆𝒔𝒑𝒆𝒋𝒐 𝒄𝒓𝒊𝒔𝒕𝒂𝒍𝒊𝒏𝒐,
𝒚 𝒏𝒐 𝒎𝒆 𝒆𝒙𝒑𝒍𝒊𝒄𝒐 𝒑𝒐𝒓 𝒒𝒖𝒆́ 𝒆𝒔𝒕𝒂́ 𝒆𝒔𝒄𝒂𝒓𝒄𝒉𝒂𝒏𝒅𝒐.
¿Almas atormentadas? Charles, habla de ellos en 𝐄𝐥 𝐢𝐧𝐜𝐞𝐧𝐝𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐮𝐧 𝐬𝐮𝐞𝐧̃𝐨.
Podría cambiar la infusión por vino. La barba de varios días, el pelo desmadejado. Beber directamente de la botella, con desprecio, dejando que se escurra por mi barbilla hasta manchar mi pijama, mis pies; y entre los dedos de la mano, amarillentos, un pitillo consumiéndose.
Hubo días de alma atormentada, de días como navajas y noches llenas de ratas.
Y el microondas ya no gira, y la bolsita de hierbas duerme en el fondo de la taza.
Leo 𝐄𝐥 𝐜𝐨𝐫𝐝𝐨́𝐧 𝐝𝐞𝐥 𝐳𝐚𝐩𝐚𝐭𝐨. La serie continua de pequeñas tragedias puede llevar a un hombre al manicomio.
"...𝒏𝒐 𝒆𝒔 𝒍𝒂 𝒎𝒖𝒆𝒓𝒕𝒆 𝒅𝒆 𝒔𝒖 𝒂𝒎𝒐𝒓
𝒔𝒊𝒏𝒐 𝒆𝒍 𝒄𝒐𝒓𝒅𝒐́𝒏 𝒅𝒆 𝒔𝒖 𝒛𝒂𝒑𝒂𝒕𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒔𝒆 𝒓𝒐𝒎𝒑𝒆 𝒄𝒖𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒕𝒊𝒆𝒏𝒆 𝒑𝒓𝒊𝒔𝒂."
Así de simple. Te agachas para atar tu zapato y acabas en el manicomio.
Y N, seguirá pintando maravillosos cuadros llenos de colores y de fuerza. Y seguirá soñando con su boda a los 31, con su Aquarius de naranja con pajita y su helado de chocolate.
Y yo, tomaré infusiones en la madrugada mientras escribo y deseo que mañana, al agacharme para atar el cordón de mi zapato, no se rompa.
Lo dicho, García Montero al amanecer, y Bukowski en la madrugada.
Animo y suerte.

sábado, 23 de abril de 2022

Espejos y tapacubos



Oigo a Mirlo y a sus amigos hace rato.
Como es habitual, lleva la voz cantante.
Su pico, anaranjado, resalta sobre su plumaje oscuro. Salta de la barandilla al poyete, suelta la parrafada y vuelve al poyete.
Los otros, en medio de un barullo de voces, parecen divertidos.
Hace un gesto de saludo con su cabeza, yo, le contesto.
Voy a la cocina y pongo en un bol unos frutos secos.
Al salir a la terraza, noto un revoloteo y un "¡que viene, que viene!".
En la esquina de la pérgola está Mirlo. Ya me vio antes, no se asusta. Ha llovido y hace algo de frío.
- ¿Todo bien? Hace días que no coincidíamos.
- Si, fenomenal. ¿Y tu? Te veo con energías.
- Eso, siempre.
- ¿La familia? ¿Los amigos?
- Si, todo bien. O por lo menos sin posibilidad de queja.
- Me alegro.
Al otro lado de la calle, sobre las cornisas y las inútiles antenas de televisión, sus asustadizos amigos nos observan.
Si no fuera tan habitual escuchar el trino de los mirlos, podríamos pensar que es superior al del ruiseñor. Su melodía es la más musical.
Se lo digo y Mirlo agradece mi comentario.
- Que distintos somos ¿verdad?
- No creas, somos tan obtusos y obstinados como vosotros. A veces, nos agotamos luchando contra nuestra propia imagen reflejada en un espejo, en un cristal o en el tapacubos cromado de la rueda de un coche.
Tengo que volver al trabajo. Servicios, catálogos, clasificaciones y categorías. Procesos, mejora. Ordenar, gestionar, medir para existir.
Y cajas, y más cajas. Sigo en la migración.
- Te echaré de menos.
- Y yo a ti.