jueves, 11 de junio de 2026
¡Barato, barato!
miércoles, 10 de junio de 2026
Saber o no saber
En el fondo, todos somos unos ignorantes. Todos.
Tenía mucha razón aquel secretario de Estado de EE. UU., Donald Rumsfeld, cuando durante una conferencia de prensa en 2002, sobre la falta de pruebas en la guerra de Irak, dijo:
«Hay cosas que sabemos que sabemos. Hay hechos desconocidos conocidos. Es decir, hay cosas que sabemos que no sabemos. Pero también hay cosas desconocidas que desconocemos, las que no sabemos que no sabemos».
Puede entenderse que un extranjero, alguien que no es de un país, desconozca sus leyes o incluso que ignore algo como el derecho consuetudinario, según el cual, desde Aristóteles y los antiguos juristas romanos, las costumbres arraigadas y aceptadas por el pueblo adquirían fuerza de ley.
Si quieres practicar un deporte de competición, es tu obligación conocer las normas, las reglas que lo rigen, o atenerte a las posibles sanciones.
Otra cosa son aquellas relativas a la convivencia: las normas sociales no escritas; convenciones de comportamiento que facilitan la convivencia y la interacción diaria pero que, cuidado, varían considerablemente dependiendo del contexto cultural.
Ese mismo contexto puede generar choques que deriven en enfrentamientos serios. ¿Hablamos del burka o del niqab? De los típicos dos besos que hasta hace poco se utilizaban como saludo habitual en este país, de las propinas o de la norma que obliga a entrar descalzo y con el cabello y las piernas cubiertos en los recintos de oración de determinadas religiones.
Y hoy me he levantado con espíritu divulgador y quiero pensar que, como decía, es un problema de ignorancia.
Señor Robert Francis Prevost:
Con todo el respeto, y para su conocimiento y el de sus fervientes seguidores, el artículo 16 de la Constitución española, norma suprema del ordenamiento jurídico español, dice:
«Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.
Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.
Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia católica y las demás confesiones.»
Y añado:
La interrupción voluntaria del embarazo (IVE) en España es legal, gratuita y pública. Está regulada por la Ley Orgánica 2/2010, modificada por la Ley Orgánica 1/2023, que permite abortar libremente a petición de la mujer durante las primeras 14 semanas de gestación.
La eutanasia y el suicidio asistido son legales en España, regulados por la Ley Orgánica 3/2021. Cualquier persona mayor de edad con nacionalidad española o residencia legal puede solicitarlos si padece una enfermedad grave e incurable, o un padecimiento crónico que cause un sufrimiento físico o psíquico intolerable.
El desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento.
Y dicho esto, quien quiera entender, que entienda.
Ánimo y suerte.
martes, 9 de junio de 2026
La paloma
lunes, 8 de junio de 2026
Imagino
sábado, 6 de junio de 2026
Agua bendita
jueves, 4 de junio de 2026
Drogas
Vuelvo al paracetamol. Ha subido la humedad y casi llega al punto de "chorreo". Los huesos se quejan más de lo habitual, aunque la culpa es de mi sordera. No quiero oírlos y sigo a todo lo que me dan las alas.
miércoles, 3 de junio de 2026
Tony, ¿estas ahí?
viernes, 29 de mayo de 2026
Mear lava
Un bloque, bastante grande, desalojado por problemas estructurales. Repaso las ventanas —maldito vicio—. Casi todas con las persianas bajadas; algunas, pocas, hasta arriba, como desafiando al mundo y al equilibrio de la estructura.
La ciudad por la que paseo es la que me vio nacer y no quiso mirarme demasiado.
Perdimos el interés el uno por el otro —o viceversa— antes de cumplir la mayoría de edad.
Ahora, cuando vuelvo, recuerdo mi propia vida y la de otros. Cómo ha cambiado todo —lo dice Heráclito—. Compro flores, visito a los familiares, vivos y difuntos.
Me noto el desarraigo a cada paso. Incluso los recuerdos creo haberlos leído en alguna novela que no terminé.
Han eliminado muchas casas, edificios completos, y los grandes carteles prometen pisos de tres y cuatro habitaciones, con garaje y locales comerciales.
La gente se para en la calle y hace planes, no sea que no les dé tiempo, para los “almuerzos” de agosto.
Soy extranjero, como todo el grupo que me acompaña.
Entre cervezas y un calor sofocante, nos ponemos al día. Hijos, parejas, trabajo y, claro, achaques.
—Qué mal lo pasé. Dos meses con antibióticos. Una infección de orina.
—Es como si mearas lava.
A veces recordar es como una infección de orina.
Ánimo y suerte.
lunes, 25 de mayo de 2026
Alguien ha perdido un zapato
Recibo una llamada de un número con prefijo de Barcelona. La voz es joven, jovial, con acento sudamericano.
Irse al mar
viernes, 22 de mayo de 2026
Desde la cueva al mar
jueves, 21 de mayo de 2026
Desde la cueva
Lo de querer entender por qué la Agencia Tributaria me envía cartas interesándose por mis actividades pasadas, como si fuera una novia celosa que vuelve cada seis u ocho meses a reclamarte el tocadiscos o un suéter que dejó en tu coche, de forma recurrente.
Solo hay servicios de paliativos pediátricos en tres comunidades y con muy pocos recursos.
—Mejor, quítese el sombrero. Abaníquese con él. Que no se le vea mucho, pero ocupe hueco.
La cueva
domingo, 3 de mayo de 2026
El seto
domingo, 19 de abril de 2026
Solo se vive una vez
lunes, 13 de abril de 2026
Tête de femme
Su guionista, Eric Kripke, dice: «Es difícil hacer sátira de un mundo que es más loco que tu serie de superhéroes con penes que explotan».
Leo la tribuna de Timothy Snyder, «Los golpes de Estado que puede intentar Trump», y me lo creo. Todos ellos podrían ser factibles.
Hubo una temporada, no hace mucho, en la que todo eran distopías, pero, poco a poco, esas distopías vencieron a la realidad y pasaron a ser pura normalidad.
Donald (el pato no, el otro), al mejor estilo vaquero, chulea al Papa y lo invoca al amanecer en OK Corral. León XIV (el del solideo), haciendo honor a su nombre, le contesta:
No te tengo miedo. Aquí te espero, comiendo un huevo.
¿Irá Donald (el pato no, el otro) a Coachella? ¿Se cruzará con Justin y le dirá aquello de: «Soy tu padre»?
Dudo en buscar lo último publicado por mi filósofo de cabecera. Lo del optimismo no es lo suyo.
Frases como «¿Por qué pensamos que la nada es peor que una vida de sufrimiento?», «El problema no es el poder, el problema es la vida» o «Hoy, demasiada información se transforma en un ruido blanco» me obligan a pensarlo dos veces.
Bifo es contundente: «La humanidad ha perdido. Ahora el problema es cómo desertar».
El viento ha bajado en intensidad y el sol crea sombras que se mueven mientras las palomas van de una rama a otra.
Una fundación francesa contra el alzhéimer ha puesto a la venta 120.000 participaciones, a un precio de 100 euros, que permiten acceder a una rifa.
El premio: la obra Tête de femme, de Pablo Picasso, valorada en un millón de euros.
Mañana, a las 18:00, alguien será propietario de esa obra y la asociación habrá recaudado 11 millones para investigar contra la enfermedad del olvido.
Un paseo hasta el mar tal vez me calme esta desazón.
Nunca entenderé el cubismo.
Suena How Deep Is Your Love. Qué profundo es tu amor.
Ánimo y suerte.
domingo, 12 de abril de 2026
Mantis Benjamín
jueves, 9 de abril de 2026
Cualquier noche puede salir el sol
lunes, 6 de abril de 2026
Contengo multitudes
Es una espera de duración indeterminada, en la que esa misma espera se llena de elementos y de vivencias.
Schopenhauer, el filósofo alemán, describió la vida como una constante oscilación entre el deseo (la espera de tener algo) y el aburrimiento (una vez conseguido). ¿Y ese espacio intermedio? ¿Es un vacío?
Seguramente, si tuviéramos la paciencia o la capacidad de recordar para anotar los hechos relevantes de nuestra vida, veríamos que la lista sería relativamente pequeña, al menos en relación con el tiempo transcurrido.
Pero si observáramos entre líneas, los meses o los años nos mostrarían una cantidad ingente de momentos, actividades y, seguramente, logros y derrotas que no alcanzaron la categoría de relevantes, pero ocurrieron.
De niños, eran otros quienes marcaban los hitos: salir del parvulario y llegar a la escuela, hacer la comunión (esa educación católica), hacerse mayor.
Después vinieron las primeras relaciones sentimentales, el instituto, el primer trabajo, la universidad, el vértigo de la independencia.
La familia, la creación de tu propio entorno, hasta llegar a ese momento en que el tiempo —la vida—, como una bobina de hilo, deja ver sus últimas hebras.
Esperar la llegada de la próxima estación: la primavera, con su explosión de vida; el invierno, con su frío y su nieve; el otoño bucólico, con días más cortos y noches más largas; o el verano, con la llegada del solsticio, las vacaciones, el aire libre.
Beckett, en Esperando a Godot, retrata la vida como una espera vana y sin sentido, donde el ser humano espera algo que nunca llega.
«La mayor rémora de la vida es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy», decía Séneca.
jueves, 2 de abril de 2026
La luna
Tengo que hacer un esfuerzo, mientras leo, para que mi memoria vuelva a guardar o encuentre datos sobre aquella primera lectura. Me pasa lo mismo con los módulos espaciales o las imágenes de las aventuras lunares.
Tintín también viajó a la luna. Y uno todos los pensamientos.
Hergé, lo dijo:
«No hay hombres de la Luna, ni monstruos, ni sorpresas increíbles»
jueves, 26 de marzo de 2026
La señora de las gaviotas
Se salta cualquier normativa municipal o mundial. Los alimenta poniendo cacharritos de plástico, con comida y agua, distribuidos casi por geolocalización y le da igual que haya asociaciones , zonas establecidas o elementos de control.
Aparece empujando una bicicleta y seguida de un rebaño de gatos como si fuera la flautista de Hamelin gatuna.





.jpg)













