Rompe el esquema y me recuerda que dispongo de la mejor herramienta, la imaginación.
Puedo pensar, y pensarme, como quiera. Me da la posibilidad de abrirme, de encerrarme, de volar o de navegar en un inmenso mar de gelatina con sabor a lima.
Lamentablemente, después de crear ese universo imaginario (hoy ha sido sentirse como un pollo deshuesado para rellenar de ideas), elimina la gravedad y me empasto contra el suelo del jardín.
Me mezclo con pinaza, piedras y excrementos de palomas, mirando un maravilloso cielo.
Un pollo/humano deshuesado y lleno de ideas de las que dudo. Ya no se si son mías o ajenas. Ideas, discursos, que forman escudos para protegerme de elementos que casi no recuerdo.
Una oscura idea pasa por mi cabeza. ¿Qué haré cuando tu no estés?
¿Volveré a leer poesía al amanecer para dar descanso a mi ansia? ¿Buscaré drogas de senilidad para seguir andando?
Me quedo mirando las ramas de los árboles. La higuera, desnuda, da la sensación de ser el esqueleto de algo que el viento se ha llevado. No da señal de vida. Es solo un esqueleto.
Si. Llegará la primavera y volverán, seguramente, a surgir brotes, hojas y nuevas ramas.
Podría escribir ideas y discursos, tallándolos sobre esa blanda piel, haciendo un relleno, como el del pollo.
Pensar en el fondo de cada uno de los discursos, dejar de lado modas u obligaciones morales y sociales. Letra apretadita, pero clara. Rodeando los nudos de cada rama, llegando desde la base a lo más alto.
Una higuera rellena de ideas.
Vuelvo de mi ensoñación y recuerdo que, la higuera, dispone de mecanismos de defensa contra algunos animales herbívoros e insectos, mediante el que los repele.
Ese tipo de látex contiene furanocumarinas, un compuesto químico que puede provocar una reacción en la piel conocida como fitofotodermatitis, que ocurre tras el contacto con la sustancia irritante de la planta y la posterior exposición al sol.
¿Te imaginas?
Sus frutos, esos que te comes con ansia en verano, también contienen la sustancia urticante y pueden producir lesiones internas graves. Igual, igual que algunas ideas.
Escribir discursos en la corteza de la higuera o del limonero. Ideas aromáticas, otras, urticantes.
Tendré que buscar protección. Vuelvo a estar empastado en el suelo del jardín.
Tendré que buscar protección. Vuelvo a estar empastado en el suelo del jardín.
Animo y suerte. Gracias, Millás.

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