domingo, 25 de octubre de 2026

Aniversarios


En septiembre de 1988 dejé el Ministerio de Hacienda y pasé a lo que se llamó «los medios».

Con el trascurso de los años (casi 30, hasta que se acabó el amor) y el aumento de la experiencia, la práctica o la costumbre, llegué a comparar mi trabajo con el de cualquier fábrica de productos de consumo: chorizos, latas de tomate en conserva o zapatos.

Con un pequeño matiz.

El producto era perecedero. Al día siguiente de su producción, dejaba de tener valor. Incluso una vez producido, podía cambiar.

Su contenido era efímero, más incluso que aquel río en el que Heráclito decía que nadie se baña dos veces, porque no es el mismo río ni es el mismo hombre.

Hoy, ojeando el especial aniversario, rememoro muchas de las noticias y los temas que fueron actualidad. Recuerdo nombres que nunca salieron en la mancheta y situaciones que, en su momento, hicieron que la adrenalina sustituyera a la sangre en las venas.

«Hoy no salimos» era el grito desgarrado de alguno de los responsables mientras ,de madrugada, recorría aquel pasillo acristalado.

Y salíamos.

Si la memoria no me falla, durante aquel largo periodo solo una huelga general hizo que el producto no llegara a los lectores.

Demasiados recuerdos, anécdotas. 

Llevar aquellas hojas de papel impresas, dobladas bajo el brazo (pero mostrando la cabecera) era una seña de identidad. Para mi, lo era.

Salir a la calle, al amanecer, agotados. Oliendo a tabaco, a tinta y a nervios. Con el ruido de las rotativas y el cierre aún en los oídos. Sabiendo que las furgonetas llevaban en sus tripas el papel.

Una ducha, una cabezada y un café, había que volver a empezar.

Se nos rompió el amor
de tanto usarlo
de tanto loco abrazo
sin medidas
de darnos por completo
a cada paso
se nos quedo en las manos
un buen día

Creo que me ha entrado algo en los ojos.

Felicidades.

Animo y suerte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario