martes, 27 de enero de 2026

No todo lo que es oro, brilla


Cerramos periodo. Trimestre y año.
Un amanecer esplendido. Lleno de colores. Temperatura agradable aunque con ligeras lloviznas.
Me pongo la chaquetilla y con el Sr. Pujol comenzamos el día. Un fumet de pescado y marisco. El lo llama, "fumet de picada". Yo, tomo nota como si fuera la receta del agua de la eterna juventud. Haremos, solo, 25 litros.
Cebollas en brunoise, ajo, pimiento rojo.
Un no parar. Un fondo oscuro con huesos y recortes de cerdo y vino tinto. Huesos, "brexa", horno. Bandeja al fuego, con vino para recuperar el oro agarrado a sus paredes. Marmita, desespumar, cocer.
Mientras, el sofrito de sepia, seguramente para un arroz, se está reduciendo.
Seguiremos fileteando carne, pelando patatas. Colas de rape, como para una boda, aparecen en una Gastronorm.
Gente con gorros de un lado a otro. Criaturas con alfanjes que hablan de novios, de "me gustas tu", y a mi cabeza vuelve la canción de Manu Chao.
A ver si hoy no me corto, dice uno. ¿Que tal viajar a Grecia? ¿Y a Portugal?
Alguien, disimuladamente, saca el móvil y hace fotos de las burbujas del guiso.
Ollas, cazos, cazuelas, y rondones humeantes. Aromas, sabores.
Escucho la radio. El paro por debajo del 10%. Pactamos con India, la madre de todos los pactos. Ayudas para victimas. Regularización de inmigrantes.
Bovino se va de Minneapolis. Vaya, parece que el amanecer era premonitorio.
Que si fue la vía, que si fue el carril. La Delegada del Gobierno en Valencia, hasta las narices. La guerra Civil ¿la perdimos todos?. Manda cojones.
Y tumban el escudo social.
Se me está jodiendo el amanecer.
Para colmo, no me suben la pensión.
Apago la radio. Manu Chao, en mi cabeza.
 
Me gustan los aviones, me gustas tú
Me gusta viajar, me gustas tú
Me gusta la mañana, me gustas tú
Me gusta el viento, me gustas tú
Me gusta soñar, me gustas tú
Me gusta la mar, me gustas tú

Radio Reloj
Cinco de la mañana
No todo lo que es oro brilla
Remedio chino e infalible

Animo y suerte.



 


sábado, 24 de enero de 2026

Días de "nada"


Día muy desapacible. Siguen las borrascas como si fueran Donald (el pato no, el otro) a la toma de Groenlandia.
Viento, lluvia a ratos y frío. Más del habitual en la zona.
Por otro lado, hoy, no hay horario. De esos días de "nada" pero conforme avanzan, rozas el estrés de tantas cosas que haces o, mejor dicho, que quieres hacer.
En el jardín siguen los adornos navideños. La estrella, ha dado varias vueltas de campana empujada por el viento. Los reyes magos, creen que van camino de Islandia porque no ven la estrella, está claro.
Tengo bolsas de basura por tirar, pero no me apetece salir.
Deberes "del Cole". He empezado pero sin ambición de acabarlos. Preelaboración y conservación de hortalizas. Un café, otro.
Una de las luces de la cocina. Cambiada. En la cocina hay que pensar algo. Si, Caterpillar. Todo abajo y todo nuevo. Los armarios, las encimeras, el fuego, todo.
Mientras estaba subido en la escalera enroscando bombillas, me he acordado de que tengo unas claras de huevo en la nevera. Podría hacer un bizcocho . Y, como siempre, la cabeza se me va de una cosa a otra.
¿Y si preparo un flan parisién?. Así practico el hojaldre. ¡Tiene una pinta!
Es casi la hora de comer. 
Ordenar todos los CD de música que me traje de Madrid a primeros de año. No recordaba que fueran tantos. Seguro que alguna caja más quedó allí.
¡La comida!.
Un arroz de alcachofas y una butifarra de setas con patatas fritas.
Por unas horas, he dejado de lado los desastrosos accidentes de estos días, las palabras de impotencia de los familiares y amigos de los afectados haciendo el inevitable camino de las lágrimas. Pasado el momento inicial del sock, llega la negación y la ira. 
Que asco y que pena. Asco por esos periodistas que incansables, hurgan hasta lo más oscuro de los afectados para obtener unos segundos en la escaleta del informativo. Pena por la falta de con suelo en la pérdida.
Trato de no pensar en la  nueva estupidez de Donald (el pato no, ya tu sabes), la cancerígena frase que la Megaprincesa habrá pronunciado. El cuñadismo que todo lo llena. Los niños muertos, los deportados, los acuerdos de paz como excusa para seguir tirando bombas.
Algo llamado democracia que, como mi cocina, necesita una reforma en profundidad.
Reunión familiar a distancia. Unos aquí, otra allá y, la otra, más allá.
Un sábado de "nada". De esa "nada" tan maravillosa con la que me gustaría que todos llenáramos nuestro día a día.
Isi, mirando por la ventana desde su sillón. Su alegría cuando nos encontramos. Su inquietud, cuando nos escondemos. Sus ganas de jugar cuando nota a alguien triste o pachucho.
Oigo algún tiesto, vacío, haciendo carreras entre los árboles.
Voy con la comida, con el postre. Y, esta tarde, después de la siesta más hortalizas para el Cole.
Un día de "nada". Os lo deseo de corazón.
Animo y suerte.

domingo, 18 de enero de 2026

Caterpillar 6090 FS


En medio del pesimismo instaurado como una pintura desconchada, de la que ya no podemos determinar el color algo, hoy, me anima.

Y reír mirando el mundo
con la felicidad de cuando
el cielo es inmenso
y nunca olvidar
lo que te ha hecho vivir

Lamentablemente, Donald (el pato no, el otro) sigue conduciendo un tren sin frenos, sin vía y a este paso incluso sin pasajeros.
Cualquier tiempo será mejor, sin duda. No tengo confianza en los acontecimientos venideros. Parece que la mayoría de los mortales, se creen inmortales y eso me lleva a pensar en el pasado.
No es nostalgia, es refugio. Dicen que puede provocarte estancamiento, frustración, tristeza, depresión.
¿Puedes contarme algo divertido del futuro? ¿De mañana?
Patty Pravo me acompaña por el jardín, mirando ese cielo inmenso.
Ayer llovió. Hay una ligera brisa.
¿No ves este cielo?. 
Algunos hablan de sacar la filosofía a la calle para gritar "Dios, patria y mercado".
En el este, los drones siguen trabajando. Y en mi cabeza solo hay una salida. Volver a empezar. Sin dioses, sin patrias, sin mercado.
Un perro sigue ladrando incansable. Es un ladrido de soledad. De madrugada, mientras llovía, ladraba. Llamaba a su amo o alguien que lo consuele, que le de techo y cobijo.
Me gusta más Patty que Karoline. Ambas manejan el rubio tirando a blanco, pero la primera te lleva al abismo deseado, mientras la segunda te empuja sin miramientos a cualquier infierno con esa sonrisa diabólica.
He imaginado a ambas pronunciando esa estrofa de Cieli Immensi. Sigo con el pelo erizado.
Tengo todo manga por hombro.
Volver a la normalidad se me ha hecho cuesta arriba.
Estofado de lentejas, canelones a la barcelonesa, merluza a la vasca. Repasar las actividades de la Escuela, retomar el pavoroso día a día, para darme cuenta de que solo puedo elegir entre Caterpillar 6090 FS, para arrasarlo todo, o mirar el cielo azul y nunca olvidar lo que me ha hecho vivir.
Gracias, Patty.
Animo y suerte.


miércoles, 7 de enero de 2026

Se equivocó la paloma


Irremediablemente, mi cabeza me lleva a aquellos versos que Goytisolo escribió y Paco Ibáñez puso música.

Érase una vez un lobito bueno
al que maltrataban todos los corderos.
Y había también un príncipe malo,
una bruja hermosa
y un pirata honrado.
Todas estas cosas había una vez
cuando yo soñaba un mundo al revés

Hoy, El Roto, titula su viñeta: Nuevo Orden. ¡Las fieras dirigen el circo!.
Lo de Donald (el pato no, el otro) con su intervención en Venezuela solo ha servido para hacer un cambio de tirano.
Si, estoy preocupado. 
Es una preocupación "macro", de las de geopolítica. Aquí, no tenemos petróleo, y no veo a Donald (el pato no, el otro) queriendo cobrarnos tasas con respecto al sol, aunque en su locura lúcida pueda crear un nuevo "pleito" al astro, como el que se cuenta de Pedro Saputo en Almudevar.
La Jefa de Gabinete lo definió como personalidad alcohólica; el matón de barrio, el chulo del patio al que la turba aplaude, por miedo a su fuerza, a su ejército.
Berlín, como la Cañada Real, sin luz. Sabotaje de la extrema izquierda allá, y despreocupación de la derecha aquí. Esto Donald (el pato no, el otro) manda a Marco de camino a Groenlandia y lo arregla en nada.
Algunos creen que esto hará cohesionarse a Europa. Igual habría que explicarle a esos "algunos" quienes son los Reyes Magos.
Seguiremos oyendo hablar del Nuevo Orden. Veremos como la fuerza impera saldremos a tomar el vermut, dejando en una esquina los valores pidiendo atención como limosna.
La última trimestral, la anual. ¿Te toco El Niño?
Isi, sigue corriendo, saltando y ladrando, creyendo que mantiene a raya a las palomas que la observan, tachándola de loca, desde las ramas. 
Siempre ha habido brujas hermosas, príncipes y reyes malos. Lobos buenos y corderos malintencionados. Y que decir de los piratas honrados.
Se equivocaba Goytisolo, como la paloma, la de Alberti.

Se equivocó la paloma
se equivocaba.
Por ir al norte, fue al sur
creyó que el trigo era agua,
se equivocaba.
Creyó que el mar era el cielo,
que la noche la mañana...

Animo y suerte.







viernes, 2 de enero de 2026

Ideas urticantes


Millás, entra en mí como una infusión. Me relaja, me libera, me da calor y elimina, por un momento, malos pensamientos.
Rompe el esquema y me recuerda que dispongo de la mejor herramienta, la imaginación.
Puedo pensar, y pensarme, como quiera. Me da la posibilidad de abrirme, de encerrarme, de volar o de navegar en un inmenso mar de gelatina con sabor a lima.
Lamentablemente, después de crear ese universo imaginario (hoy ha sido sentirse como un pollo deshuesado para rellenar de ideas), elimina la gravedad y me empasto contra el suelo del jardín.
Me mezclo con pinaza, piedras y excrementos de palomas, mirando un maravilloso cielo.
Un pollo/humano deshuesado y lleno de ideas de las que dudo. Ya no se si son mías o ajenas. Ideas, discursos, que forman escudos para protegerme de elementos que casi no recuerdo.
Una oscura idea pasa por mi cabeza. ¿Qué haré cuando tu no estés?
¿Volveré a leer poesía al amanecer para dar descanso a mi ansia? ¿Buscaré drogas de senilidad para seguir andando?
Me quedo mirando las ramas de los árboles. La higuera, desnuda, da la sensación de ser el esqueleto de algo que el viento se ha llevado. No da señal de vida. Es solo un esqueleto.
Si. Llegará la primavera y volverán, seguramente, a surgir brotes, hojas y nuevas ramas.
Podría escribir ideas y discursos, tallándolos sobre esa blanda piel, haciendo un relleno, como el del pollo.
Pensar en el fondo de cada uno de los discursos, dejar de lado modas u obligaciones morales y sociales. Letra apretadita, pero clara. Rodeando los nudos de cada rama, llegando desde la base a lo más alto.
Una higuera rellena de ideas.
Vuelvo de mi ensoñación y recuerdo que, la higuera, dispone de mecanismos de defensa contra algunos animales herbívoros e insectos, mediante el que los repele.
Ese tipo de látex contiene furanocumarinas, un compuesto químico que puede provocar una reacción en la piel conocida como fitofotodermatitis, que ocurre tras el contacto con la sustancia irritante de la planta y la posterior exposición al sol.
¿Te imaginas?
Sus frutos, esos que te comes con ansia en verano, también contienen la sustancia urticante y pueden producir lesiones internas graves. Igual, igual que algunas ideas.
Escribir discursos en la corteza de la higuera o del limonero. Ideas aromáticas, otras, urticantes.
Tendré que buscar protección. Vuelvo a estar empastado en el suelo del jardín.
Animo y suerte. Gracias, Millás.