miércoles, 10 de octubre de 2018

Llueve


Miércoles.
Hasta ayer mismo, andaba por casa en pantalones cortos.
Hoy, me he puesto una mantita sobre las piernas.
Estar aquí sentado, casi inmóvil, hace que note frío en las rodillas.
Ya he tomado un café.
He leído la mayoría de las interminables portadas de los diarios.
Segundo café.
Me noto con ganas de sacarlo todo, a punto de la arcada.
Tal vez ansiedad.
Pero, igual que un mal vómito, esta a punto, a punto. Pero no sale.
Será un día distinto, seguro.
Ni mejor, ni peor. Distinto.
Suena una alarma. 
Insiste.
Insiste.
Ya dejó de sonar.
Aun no amanece. Todo es oscuridad menos este circulo que crea la lampara, aquí, a mi lado.
Vomitarlo, sacarlo.
La alarma, vuelve a sonar.
Tal vez esta sensación, no sea por el frío.
Será un día distinto, seguro.
Ni mejor, ni peor. Distinto.
La vida. Es la vida, que sigue.
Sobrevivir, decías.
La alarma, de nuevo.
Aquel día, también llovía.
Animo y suerte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario