No tengo ni idea de quién es Juan Sxxxx. Por algún motivo, esta semana he leído o escuchado ese nombre demasiadas veces.
Busco y encuentro. Separación. Él, modelo; su pareja, cantante.
Del cantante recuerdo haber escuchado alguna canción y alguna entrevista a las que no presté demasiada atención.
Y todo esto lo pienso para liberarme.
Estoy rodeado de personas con las que cada día tengo menos afinidad. Solo compromiso.
Oigo "noticias" falsas que, de tan repetidas, suenan habituales, normales y verídicas.
Si intento confirmar de alguna manera lo que dicen, sus argumentos son nulos o se inclinan hacia el «esto es así».
Evito la discusión. No gano nada, ni ellos tampoco.
Acabamos hablando de enfermedades, de dolencias, para comprobar que estoy mucho mejor que ellos.
Suenan petardos, cohetes, y mi mente obvia las quejas de los presentes y se dedica a imaginar hogueras donde quemar y purificar el ambiente.
El fuego purificador, para que solo queden cenizas que el viento esparza.
Todo está mal, es un horror. No sé cómo nos atrevemos a salir a la calle con la cantidad de peligros que nos acechan.
Los inmigrantes, los rumanos, los que han abierto un negocio, los de aquí, los de fuera... Todos son delincuentes o te quieren engañar; para todos tienen una queja.
No tratan con inmigrantes sin darse cuenta de que ellos también lo son. El miedo al diferente. Repiten una y otra vez frases escuchadas que, poco a poco, dejan que se graben en su cerebro.
Ni un atisbo de apertura, de enriquecer su pensamiento observando y aprendiendo de los otros. Miedo.
Y pienso que ha sido una pérdida de tiempo. Podría haber cenado una ensalada y tomar una copa en el jardín. Leer algo o, incluso, ver una mala película.
Me excuso pensando que me hago mayor —lo soy— y que no estoy para perder ese tiempo que antes no tenía y que ahora, certifico, es finito.
«Quizá esa sea la verdadera tarea de los últimos años. No encontrar una identidad escondida bajo las capas de una vida entera, sino aprender a mirar de frente aquello que llevamos décadas evitando mirar».
José María dixit.
Todos preocupados por la inteligencia artificial y nadie hace hogueras por la falta de inteligencia natural.
Miro el seto. Hace calor.
Ánimo y suerte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario