martes, 18 de julio de 2023

Solo ida, por favor

 


Y ha llegado el momento de abrir ventanas.
El calor, hoy, ha sido brutal. Claro, siempre puedo decir que la humedad genera una sensación de mayor agobio y así es.
Hablo con mi amiga. Esta a la espera de que mañana le hagan una reparación de cañerías y conexiones.
Le recomiendo que se relaje y disfrute. Cerca, hay un centro comercial donde le pueden ir a buscar un bocadillo de calamares.
Seguro que si se lo llevan, le sacan una sonrisa.
Hace años, le envié jamón, del rico. Nos separaban 17.432 km, solo. Aquel día, se que sonrió.
Busco billetes de tren, pero da igual el horario. Voy mañana, vuelvo el viernes.
"Se produjo un error. No hay billetes disponibles para su viaje de vuelta"
Lo intentaré más tarde. A una mala, en coche.
Achuchón cuando llegue. Aprovecharé para tener alguna reunión. Llamadas. Esperar que arreglen sus conducciones y otro achuchón.
Todo irá bien.
Isi, ve que estoy comiendo almendras. Le encantan, pero con control. Busca mi brazo y me golpea con el hocico. Quiere más.
Se ha ido al sofá. Está agotada de correr, saltar, perseguir mariposas, pájaros y salamandras en este parque de atracciones.
Ha sido día de conceptos, al amanecer. Una larga caminata y reuniones de proyectos, invernaderos, managers y poner en valor la inteligencia, aunque sea la artificial.
Mara, divertida, con un vestido ligero. Se durmió en el sofá y ,después, se fue de compras. Blanki, acaba de salir por la puerta, camino del trabajo. Guapísima.
Hay pájaros. Solo se oye eso y algún coche que pasa.
Me noto sudoroso, es la humedad.
Las hernias de disco, han dicho:
"Hola, estamos aquí".
Me daré crema con CBD.
Seguro que en un rato, aparecen. Traerán la barbacoa, la vela para el jardín y alguna cosa más. Seguro.
Me abriré una cerveza y la tomaré a tu salud, a la suya.
Y los días pasan, sintiéndolos. Unos mejores, otros, no tan buenos.
Pero como lo del tren.
"Se produjo un error. No hay billetes disponibles para su viaje de vuelta"
Solo ida, por favor.
Animo y suerte.

viernes, 14 de julio de 2023

Heridas



Un pájaro, incansable, canta entre las ramas de los árboles.
Tres patas, el gato que nos visita habitualmente, se ha tumbado en medio del pasillo de entrada a casa.
No ha coincidido con Isi, pero no auguro un encuentro cordial.
El calor ha dado tregua, pero ya se empieza a notar la humedad. El antebrazo, se me pega a la superficie de la mesa.
Comienza el amanecer.
Intento seguir en modo terapia, lo necesito.
Varios mensajes, en el teléfono, pendientes de contestar. Correos, papeleo, trámites.
Pescado al horno. Unas patatas laminadas, cebolla como para una boda. Creo que hay doradas y sobró sopa de zanahoria y naranja. Una espuma de yogurt o de mascarpone con canela.
Tengo que comprar limones y vino blanco, para cocinar.
Leo a mi querida Pepa. Habla de personas "estratosféricas". Se siente afortunada. Si, yo también lo soy. De la vida que vivo. De los que me rodean.
Andaré hasta el mar y sentiré mis pisadas en el paseo.
Haré recuento de lo que importa y en unos segundos, me sentiré mejor. La lista no es muy larga.
Isi, ha dormido a los pies de la cama. Estos días, se ha hecho heridas en las patas, por intentar subir a los árboles, por perseguir pájaros e insectos, por pisar tierra, saltar, correr.
Leo algunas noticias.
¡Que ganas de desarraigo! ¡Que pereza de estupidez humana!
Ojalá ganen los tuyos. Dichoso tu, si sabes quienes son los tuyos.
Ojalá ganes y la maldición de saber qué has perdido en esa victoria, te persiga toda la vida.
Quiero las heridas de Isi, en mis pies. Por subir a los árboles, por perseguir pájaros, insectos. Me voy a pisar tierra, lo de saltar y correr, tal vez, más adelante.
Heridas en los pies, desangrándonos en el camino, aunque no ganemos nada, aunque lleguemos solos.
Animo y suerte.
Pdta.: Gracias Pepa.

jueves, 13 de julio de 2023

El ser



El martes pasado, murió Milan Kundera.
Tal vez a algunos, no les diga nada ese nombre, pero si añadimos que es autor de una novela (y algunas más) titulada "La insoportable levedad del ser", igual entonces...
Si, hubo una película.
Uno de los narradores más importantes del siglo XX según muchos de los obituarios publicados esta misma semana.
“El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive sólo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores”
La ignorancia. El no saber que es lo que realmente nos conviene.
Y de una cosa, me voy a otra.
No vi el debate. Pero por lo que he leído Miguel Ángel Rodríguez Bajón, movió los hilos para que aquello fuera un estercolero.
La ignorancia otra vez.
Y vuelvo a Kundera:
"¿Cómo vivir en un mundo con el que uno no está de acuerdo? ¿Cómo vivir con la gente si uno no considera suyas ni sus penas ni sus alegrías? Si sabe que no es parte de ellos"
Ítaca, más que nunca.
Y un agradecimiento.
Gracias Óscar Recio-Coll Docente. He leído la carta que enviaste a tus alumnos. Una gran forma de generar luz en estos tiempos de caverna.
Animo y suerte.

sábado, 8 de julio de 2023

Espárragos con jamón


De un tiempo a esta parte, he dejado un poco de lado mi "otra" terapia.
Sea por agenda demasiado cargada y falta de tiempo o simplemente porque muchos de mis accesorios, cazuelas, sartenes, moldes, bandejas, etc... estaban esperando a una parada en el camino, para volver a la vida desde las cajas en las que descansaban; no cocino demasiado.
Me lo noto. Lo necesito. No grandes recetas. Solo, cocinar como "antes".
Que la idea se genere. Salir a comprar ingredientes y conforme la cesta se llena, ir cambiado la visión.
¿Y si le pongo tomate?
Podría hacer sandía con vermut. ¿O pongo el melón con curry?
Podría hacer pasta, o un pescado en caldo corto.
Cosas simples, con sabor, que me hagan volver a sentir que el acto de crear o reproducir una receta, se acompañe de ese tiempo en el mercado. De pensar en las personas para las que quiero cocinar, del sitio donde nos reuniremos, el vino, el postre, el pan. Olores, sabores que compongan ese poema de amor, de cariño hacia el acto, hacia las personas con las que lo compartes.
Tengo algunos cientos de libros de recetas, pero están aumentando aquellos en los que la receta se rodea de anécdotas, de historia, de algo más que ingredientes y técnicas.
Hoy, Laurie Colwin, me ha llegado a la "patata".
Hace años, cuando publicaba algunas recetas, las acompañaba de una canción o de una historia donde los ingredientes eran los personajes y las técnicas, la forma de relacionarse entre ellos.
Un huevo se estrellaba en el fondo de un cuenco y recibía con una sonrisa al pellizco de sal, al perejil y el ajo picado y formaban un torbellino al que podría ponérsele música de feria o de autos de choque.
Un salmorejo, o un gazpacho, acariciaba a un espárrago abrigado con una loncha de jamón.
Melocotones, peras, manzanas, todas las frutas que andaban aburridas en la nevera, reciben alborozadas quitarse su piel y troceadas, se bañan sin preocupación en una piscina de zumo de naranja, pieles de limón, cardamomo y Marsala.
Sube la algarabía, mientras un pan de centeno, en el horno, llena de aromas la casa y se escapa hasta la mesa instalada entre los árboles del jardín.

Suena Sole Giménez en aquella canción :

𝐴𝑙𝑔𝑢𝑛𝑜𝑠 𝑑𝑖𝑐𝑒𝑛 "𝑀𝑖𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎𝑠 𝑑𝑢𝑒𝑟𝑚𝑒𝑠
𝑅𝑜𝑏𝑎𝑛 𝑜𝑗𝑜𝑠 𝑙𝑜𝑠 𝑏𝑎𝑛𝑑𝑖𝑑𝑜𝑠
𝐿𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑜𝑑𝑖𝑎𝑏𝑎 𝑑𝑒 𝑚𝑖𝑠 𝘩𝑒́𝑟𝑜𝑒𝑠
𝑌𝑜 𝑡𝑎𝑚𝑏𝑖𝑒́𝑛 𝑚𝑒 𝘩𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑣𝑒𝑟𝑡𝑖𝑑𝑜
𝑌 𝑎𝑙𝑔𝑢𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑙𝑜𝑟𝑎 𝑒𝑛 𝑚𝑖 𝑟𝑒𝑓𝑙𝑒𝑗𝑜
𝑈𝑛 𝑖𝑛𝑡𝑟𝑢𝑠𝑜 𝑒𝑛 𝑒𝑙 𝑒𝑠𝑝𝑒𝑗𝑜
𝐴𝑙𝑔𝑢́𝑛 𝑑𝑒𝑠𝑐𝑜𝑛𝑜𝑐𝑖𝑑𝑜
𝐴𝘩, 𝑎𝘩, 𝑎𝘩
¿𝐸𝑛 𝑞𝑢𝑒́ 𝑡𝑒 𝘩𝑎𝑠 𝑐𝑜𝑛𝑣𝑒𝑟𝑡𝑖𝑑𝑜?
𝐷𝑖𝑚𝑒, 𝑐𝑢𝑎́𝑛𝑡𝑜 𝘩𝑒𝑚𝑜𝑠 𝑐𝑎𝑚𝑏𝑖𝑎𝑑𝑜
𝐷𝑖𝑚𝑒, 𝑐𝑢𝑎́𝑛𝑡𝑜 𝘩𝑒𝑚𝑜𝑠 𝑐𝑎𝑚𝑏𝑖𝑎𝑑𝑜
𝐿𝑎 𝑟𝑎 𝑟𝑎 𝑟𝑎 𝑟𝑎

No, no hemos cambiado tanto, por dentro.
Animo y suerte.

#recetasparatorpes
#saborencristal
www.saborencristal.com

miércoles, 5 de julio de 2023

Bofetadas mayúsculas



He salido a buscar un sitio para desayunar.
Hacía muchos meses que no venía por Madrid.
Todas las calles me suenan, pero no recuerdo lugares específicos.
López de Hoyos, un poco más allá, Clara del Rey. Estoy cerca de la Avenida de América.
Cruzo la acera y me siento en una terraza. Entro a la cafetería para ver que puedo tomar y la pizarra, me abruma. Desde unas albóndigas de rabo, hasta unos callos, pasando por bikinis y bollería.
Intento controlarme y pido un pincho de tortilla con un café largo.
Rico y abundante, el huevo poco cuajado. El café no acompaña, pero es lo que hay.
Los camiones de reparto hacen su trabajo. Oficinistas con identificadores al cuello, en grupos o en solitario, piden su desayuno.
Un anciano, elegantísimo, con una camisa blanca muy fina, casi transparente, sombrero y pantalones cortos. Lleva en la mano una bolsa de plástico vacía, que da la impresión de ser de plomo, por el esfuerzo que realiza al andar.
Leo las noticias, contesto mensajes, hago alguna llamada.
Alguien me envía unas imágenes de dos tipos que uno frente al otro, intentan derribarse a base de bofetadas.
Claro, bofetadas mayúsculas. Las peleas consisten en intercambios de bofetadas por turnos hasta que uno de los dos contrincantes se rinde o cae noqueado.
Pedazo de sociedad, ¿no?
Puigdemont, pierde la inmunidad parlamentaria.
Los chicos de la diestra, normalizando las "cosas" de la ultradiestra.
Leo la columna de José Luis Sastre. Toda una llorería.
De que sirve una "columna" en un mundo de reel, de memes, de inmediatez y de atención fugaz.
Imposible vencer a ese titulo: "El increíble vídeo de tres gatitos que arrasa en el mundo."
Crearemos lonas con mensajes simples y todo se resumirá en quien da el bofetón más fuerte.
Y yo, sigo escribiendo.
Animo y suerte
#100cafesbuscandoelmar
#100cafesmasconunputovirus
#100cafesy2000paracetamoles

sábado, 1 de julio de 2023

Cargando baterías



Pues he dormido muy bien.
Ayer trabajé mi mente. Un rato, pero a cuchillo.
Reconozco que en muchas ocasiones mis "preocupaciones" (tontadas), no me dejan disfrutar del momento.
Y ahora viene la declaración de la renta y después viene la trimestral, y hay que llamar al electricista y será una pasta, y me duele la cabeza, antes no me dolía. Y la peque dice que se va a Madrid, y tengo que retomar lo de salir a caminar y buscar hueco para hacer más ejercicio. Y debería cerrar el siguiente libro y "las cartas a cuatro manos". Y miro la pantalla y todos mis motores mentales se activan (eso es bueno): "Fulanit@, está escribiendo"
Y me meto en todos los charcos, para luego querer organizar el mundo mundial y agobiarme porque no llego.
(No me ves, pero sonrío)
Tengo un muy buen amigo con el que hablo de vez en cuando.
El: ¿Qué tal? ¿Cómo estas?
Yo: Fenomenal. Estoy en xxxx, quiero hacer yyyyyyy; pero resulta que debería zzzzz, y seguramente también me pondré a hhhhh.
El: O sea, en tu salsa.
Decía que trabaje mi mente. Comida familiar, donde el malestar de otros, sus agobios, sus ansiedades, me permitieron olvidar las mías, y con mente relajada dar puntos de vista sanadores o eso intenté.
Disfruté de como, quienes me rodean, disfrutan de las pequeñas cosas.
Eliminé importancia a mis "preocupaciones", quité fechas, quité objetivos como elementos inamovibles. Cada cosa, cada evento, ocurrirá indefectiblemente me preocupe más o me preocupe menos. Primero un paso, después otro.
Si debo cambiar de dirección, hay que tener mente descansada, para con resolución mover el volante, pero sin estridencias. Si debo pensar soluciones, generar ideas, debo asumir que todo puede cambiar en un momento y que en ese cambio, yo no manejo el volante; pero un segundo después de que ocurra, si.
Lo que suceda mañana, pasado o al otro, escapa de mi/tu control, por mucho que mi/tu cabeza quiera tenerlo todo ordenado y planificado.
Respira, mira el cielo, el mar, los árboles. Disfruta de ese momento, disfruta de como otros alcanzan sus objetivos, apoya, colabora. Y si por el camino te sientes satisfecho, ese es el punto.
La vida, es eso que ocurre cuando estamos a otra cosa. No te pierdas detalle, disfrútala.
Vamos a cargar baterías, el camino sigue.
Animo y suerte.

viernes, 30 de junio de 2023

Tinto con lima



El día amaneció ventoso. La sombrilla, ha sufrido un intento de asesinato y el mástil conserva heridas.
Ayer, a ultima hora, llovió. Los mosquitos huyeron y he dormido a temperatura muy agradable. O sea, fresquito.
Leo las encuestas. Veo manifestaciones, en muchas localidades, en apoyo del Día del Orgullo. Cambios en normas y políticas.
Tal vez esto mejore, yendo a votar. Si no lo haces, puedes seguir haciendo chascarrillos de "cuñao" en la barra del bar. Vas a tener mucho de lo que reírte, si.
Has notado la ironía, ¿no?
Por mi parte, iré. No tengo ningún interés en perder "derechos". Aunque esos derechos, de forma natural, no debieran existir.
¿Te imaginas?
- Tiene usted derecho a vestirse del color que quiera
- Tiene usted derecho a circular por la acera que quiera.
Si, ya se que el ejemplo es malo, pero ¿Cuál es la diferencia?
- Tiene usted derecho a amar y sentir de la forma que quiera
- Tiene usted derecho a morir dignamente
- Tiene usted derecho a decidir
- Tiene usted los mismos derechos que cualquier persona, aunque su piel sea de otro color.
Creo que sería necesario crear los "no derechos". Es decir, cosas a las que no tenemos derecho. Igual de tonto es legislar sobre los sentimientos de las personas como de sus actuaciones, pero ¿te imaginas?
- Usted no tiene derecho a quejarse del resultado electoral, si no ha ido a votar
- Usted no tiene derecho a decir tonterías sobre la Constitución o sobre una Ley, si usted no se la ha leído
- Usted no tiene derecho a hablar de los servicios que recibe del estado, si no conoce como está organizado.
Ignorancia, falta de educación social y miedo. Miedo al distinto, a lo desconocido.
Cuantos problemas se resolverían, simplemente, leyendo.
Y dejo el tema, porque me caliento. Resumiendo, bobos de baba, eso.
Aquí las terrazas de los bares empiezan a estar muy concurridas. Los más jóvenes, buscan trabajos de verano en la hostelería.
Algunos, no habrán servido una copa de vino en su vida. No tienen experiencia. Pero, me dicen que no hay gente. Otros, dicen, que se paga poco. De todo hay.
Ayer, uno de estos chavales al ir a servir una de las mesas del local, derramó todo el contenido de una consumición sobre el cliente. Era vino.
El cliente, vestía un polo color lima y unos pantalones claros. Imaginaros la situación.
El muchacho no sabía como disculparse, ni que hacer. Bueno si. Creo que interiormente pidió que la tierra, lo tragara. Era su primer día.
Totalmente empapado, el caballero del polo color lima (cada vez menos lima y más tinto de verano) pidió un trapo para secarse.
No hubo gritos, no hubo quejas.
¿Qué puedo hacer? Discúlpeme, decía el muchacho.
El caballero, contestó:
- Deberían traerme otra copa de vino. Esta, se ha derramado. Pero, tráela tu, así practicas.
No tengo muy claro si saldrá la mancha. Todo es relativo. Tal vez este nuevo color, sea tendencia. Era un polo que me gustaba.
Vamos a por otro café.
Animo y suerte.

jueves, 29 de junio de 2023

Saltar al abismo



Estoy, de nuevo, en casa.
Han sido días complejos, agotadores mentalmente.
A veces, es necesario ponerse en la piel del otro. Eliminar sus miedos y los tuyos, para dar un paso adelante.
Mirar al fondo del abismo, no te hace temblar por la distancia, por la altura, sino por el tiempo que tardaras en llegar a bajo.
Aquel primer salto a la piscina, cuando aun no sabías interpretar lo profunda que sería. No conocías aquello de "todo cuerpo sumergido en un fluido, recibe un empuje...". En tu cabeza, solo estaba el salto.
El primer día de colegio. El primer beso. La primera borrachera. El primer triunfo, el primer fracaso.
Siempre hubo una primera vez, que con el paso del tiempo se convirtió en experiencia. El dolor, dejo de ser tan fuerte. El miedo, ya era conocido e incluso paseabas con él sonriendo.
Cuando esa situación se repetía, ya tenías frases hechas, respuestas rápidas, soluciones en el cajón de abajo e incluso, alguna mejora.
¿De donde vienes amigo?. ¿Qué te dio el camino?
Vendí pescado, pinté paredes, di clases de orgullo y de pereza. Fui actor, comediante y titiritero.
Me miré al espejo, pero no tenía tiempo de ver arrugas, heridas o manchas. Solo un abismo más. Un nuevo salto.
Fui truhan, fui señor. Se agrió el carácter, porque solo había abismo.
Salté, hui, salí corriendo y regresé, para darme cuenta del tiempo que hacía que no estaba en aquel lugar.
Me perdí muchas tardes de parque, de columpios. Y todo por vivir los abismos de otros, que eran los que me hacían volar.
Ayer, hoy, me preguntan: ¿Cuál fue el puesto más alto que alcanzaste? Y contesto, y lo digo de corrido.
Alguien que me vio ahí, añade un comentario, un detalle que borra el cargo, y lo carga de lo importante, de lo verdadero. Fuiste, eras.
Ayer, hoy, me miro en el espejo y vuelvo a preguntarme, de donde vengo.
Da igual, que más da.
Sigo saltando al vacío. Para ser, para estar.
Salto y vuelvo. Vuelvo y salto.
Dame la mano, vas a ver que viaje. El camino sigue.
Animo y suerte.

domingo, 25 de junio de 2023

Que us bombin a tots



Me despierto empapado en sudor. Es la humedad, me digo.
Calor, 26º y 74% de humedad.
Un perro se pone impertinente al paso de los caminantes más madrugadores.
Tengo plancha. A sudar más.
Maleta hecha. Mensajes optimistas. Mucho trabajo por hacer. Trabajo del bueno, de pelear por buenas ideas.
Se empieza a notar la llegada de "veraneantes". El aparcamiento se complica algo y parece como si las calles principales fueran bulevares.
Lo de Rusia, un sin Dios. Mira que voy. Que ni se te ocurra. Que voy. Venga, va, te perdono. Vale, pues me doy la vuelta.
Podemos hacer mil conjeturas.
Recuerdo, hace un cerro de años, una pequeña oficina en un lúgubre pasillo de uno de los edificios más emblemáticos de la Gran Vía Madrileña. En aquella ubicación, se reunían pequeños despachos con rótulos informativos.
"Llevamos contabilidades, a su favor". ¿A favor de quien si no?
"Predecimos el futuro". En aquel momento, nadie hubiera creído el futuro que después llegó.
"Mercenarios". A esta palabra le acompañaban unas fotos, recortadas de alguna publicación militar, en la que se veían aguerridos soldados, armados hasta los dientes.
Alguien, años después, con la desaparición de aquellos cubículos me habló de que de allí salieron mucho mercenarios españoles para la segunda guerra del Congo.
Dos libros, "La casa junto al mar" de May Sarton y otro de trabajo. Billetes de avión, la reserva de hotel, mochila y maleta.
Me sigo preguntando si el raro, soy yo. Derogar leyes como las del aborto, eutanasia, bienestar animal, violencia de género o cambio climático y alguna otra más ¿te motiva?.
Algunos de los nuevos políticos encumbrados, borran su historial de redes sociales. Si fuera tan fácil borrar su cerebro, pero me da que lo que se hay dentro, es vómito.
La silla en el jardín, invita a la siesta, al relajo, a olvidarse de lo que ocurre un poco más allá.
Ella: “Los hombres con penes más pequeños suelen ser más beligerantes”
El: “Las mujeres son más beligerantes porque carecen de pene”
Seguro que para una frase o pensamiento desafortunado de unos, encontramos otra, igual de rebosante de sabiduría y sentido común, de los otros.
Vuelvo la mirada a la silla. No puedes, no debes y tal vez, lo que estas pensado, sea delito.
Creo que cada vez entiendo mejor la frase de Trías: "que us bombin a tots"
¿Y si montamos un partido con ese nombre? ¡Que les den!
Animo y suerte.

viernes, 23 de junio de 2023

Una piruleta con forma de corazón

 


Desde hoy, no veo el mar al amanecer.
Pinos, palmitos o palmeras, el ciprés, un limonero, un ciruelo, el olivo, el almendro y la higuera cargadísima de proyectos de fruto, me dan los buenos días.
Aun quedan muchas cajas por abrir, pero ya estamos en "casa".
Lisinopril, hidroclorotiazida. Se me ha ocurrido leer el prospecto. No, no ha sido buena idea. Reducir la presión arterial. Si, me han cambiado la medicación.
Veo como, el sol, va ganando terreno en el jardín.
Hoy, se supone que un profesional del trabajo "en altura", vendrá a cortarles exuberancias a los árboles. Dicen que hay uno de ellos que está muerto. Semblante gris, ramas y tronco desnudos.
Arriba, en la buhardilla, había un montón de discos de vinilo y un tocadiscos. Tengo que revisarlos y limpiarlos.
Seguro que hacen buena amistad con los míos.
Tengo muchos buenos propósitos a poner en marcha.
Leo las noticias y noto dolor en la boca del estómago. Y, aunque intento, entender a aquellos que prefieren formar parte del equipo del odio, no lo consigo, me indigno.
Pintadas, odio, perder derechos por ignorancia, por miedo al diferente, a los otros.
¿De que me extraño?
"La calle es mía", decía Manuel Fraga. Eliminemos el carril bici, igual que tiramos todo aquello que no nos gusta.
Aislarse de aquello que no va contigo y solo participar, en lo que te hace sentir bien. Cueste lo que cueste.
Otro propósito a realizar.
Veo una foto que Carlos envía, con un chaval en brazos. Lleva en la mano una piruleta en forma de corazón.
Ambos sonríen. Si, podría ser felicidad.
He bajado a la cocina, para preparar otro café.
"Tres patas", el gato que habitualmente salta la valla y toma el sol tumbado en cualquier sitio como si fuera el propietario, gira la cabeza y me mira, al oírme.
No, no es Mirlo, aunque lleva camino de ser buen conversador o por lo menos, oidor.
Mientras unos hablan de la undécima legislatura de la democracia, otros miran entusiasmados el sensacionalismo de un sumergible que implosiona en el fondo del mar. En las costas de Grecia, 82 muertos. Más de 800 en lo que va de año.
Lástima no disponer de una cantidad infame de dinero, para levantar muros al odio, a la intolerancia, a la estupidez. Porque esta claro que la razón, no sirve.
Nikos Kazantzakis: “No espero nada. No temo nada. Soy libre”
Animo y suerte.

viernes, 9 de junio de 2023

Carótidas buscando caricias

 


De vuelta en casa.
Los mosquitos, aquí, también han llegado.
Ayer, nada más bajar del avión, mi codo derecho recibió el primer picotazo.
Más de una hora rascando mientras conducía por la autopista.
Es curioso como la humedad es mucho más alta aquí y, por extensión, el calor se nota más.
Me he despertado antes del amanecer, aunque anoche me acosté agotado.
He salido a la terraza, corre una ligera brisa. El cielo está nublado.
Hoy viene el jardinero que trabaja en altura, los de la conexión de internet, hay que recoger las ultimas cosas en el local y recolocar “algo” la vida. No me lo voy a creer.
Casi un año desde que vinimos aquí. ¿Conseguiremos deshacer las cajas que aún seguían cerradas? Tal vez, lo que hay dentro no sea tan importante o si lo es, puede que inconscientemente pretenda, así, protegerlo.
El gallo Jordi, canta incansable. Oigo pájaros y palomas gorjeantes.
Dicen, que ese “U ú ú ú” le indica a su pareja que debe acercarse más o que le masajee la carótida.
Por la insistencia de esa paloma, su pareja debe tener algún problema auditivo o lo de acariciar la carótida, no es lo suyo.
Las primeras furgonetas de reparto, empiezan a pasar y escucho un parapente a motor acercándose. Ha dado la vuelta y se ha ido por donde ha llegado. Que soledad allá arriba ¿no?.
Una bandada de golondrinas revolotea sobre los arboles.
Si, estoy en modo cámara lenta. Tardo mucho entre frase y frase. Me deleito con lo que me rodea.
Escucho de nuevo el motor del parapente y pienso en la posibilidad de que de pronto, deje de funcionar.
Y va, y ocurre. Veo como se aleja en silencio.
Tal vez ese ruido del motor, como el gorjeo de la paloma, solo era para que alguien le acariciara la carótida, con la mirada.
Animo y suerte.