domingo, 19 de diciembre de 2021

Corta cables

 


Siempre hemos creído, al menos yo vivía en esa creencia, que la memoria, ese proceso de los recuerdos, se creaba por la conexiones neuronales. Dicho así queda incluso científico, pero no, he simplificado. Neuronas, sinapsis (conexiones) y también los almacenes. En el córtex temporal almacenamos nuestra infancia, las palabras, su significado, en la parte central del hemisferio derecho y los datos de aprendizaje en el córtex parieto-temporal. En la parte frontal del cerebro se organiza la percepción y el pensamiento. Los automatismos están guardados en el cerebelo.
En definitiva, gracias a esas conexiones (sinapsis), "recordamos".
Hay mucho más, claro. Os recomiendo 𝗘𝗹 𝗯𝗮𝘇𝗮𝗿 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗺𝗲𝗺𝗼𝗿𝗶𝗮 de Verónica O´Keane, ella, lo explica fantástico.
Pero, a lo que iba.
Neuronas, conexiones, recuerdos. Quiere decir que sin esas conexiones, perdemos recuerdos.
Hoy, he conocido a un colectivo denominado, 𝐂𝐨𝐥𝐞𝐜𝐭𝐢𝐯𝐨 𝐂𝐨𝐫𝐭𝐚 𝐂𝐚𝐛𝐥𝐞𝐬.
Primer pensamiento. Cortan cables, cortan conexiones. No, no quieren que perdamos recuerdos, sino muy al contrario. Lo que buscan es que recordemos. Cortar conexiones para recordar.
Los medios de comunicación los etiquetan como "colectivo de extrema izquierda".
«Hemos actuado en los árboles de Nuevos Ministerios y Atocha, la bandera de España de Rubén Darío, la menina del Paseo del Prado y la Puerta de Alcalá»
Unas tenazas y ¡zis, zas!. Apagón de los principales "horrores" navideños, para recordarnos que el 13% de los hogares madrileños viven bajo pobreza energética y que en La Cañada Real hay más de 4000 personas sin luz desde hace más de un año.
No entro en las tonterías de que solo nombran al Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, y no hablan del Gobierno Central, paso.
Voy al recuerdo. Podríamos buscar cables que cortar, para lo de Haití, para la falta de vacunas en ese 3er. mundo, para esas personas más desfavorecidas.
¿Qué cables cortamos para remover nuestra memoria?
O, si. El Consistorio trabaja en valorar los daños. ¿De neuronas? ¿De sinapsis? Claro, igual de pronto han tenido "memoria".
Estos sabotajes, no tendrá mucha repercusión, exceptuando aquellos medios que prefieren hablar de un ataque a la derecha, que del problema de fondo.
Perder la memoria, en determinados temas, debería darnos vergüenza.
¡Venga!.
𝑵𝒂𝒗𝒊𝒅𝒂𝒅, 𝑵𝒂𝒗𝒊𝒅𝒂𝒅,
𝒅𝒖𝒍𝒄𝒆 𝑵𝒂𝒗𝒊𝒅𝒂𝒅
𝒍𝒂 𝒂𝒍𝒆𝒈𝒓𝒊́𝒂 𝒅𝒆 𝒆𝒔𝒕𝒆 𝒅𝒊́𝒂 𝒉𝒂𝒚 𝒒𝒖𝒆 𝒄𝒆𝒍𝒆𝒃𝒓𝒂𝒓.
Animo y suerte
@cvo_cortacables

sábado, 18 de diciembre de 2021

Tristan da Cunha



¡Por fin!. Me ha tocado la lotería. 😁😎
Nada, unos pocos millones.
Lástima de la prótesis; la cadera, hoy, molesta.
Haremos las maletas con tranquilidad.
El certificado de vacunación, la peluca nueva y que no se me olvide guardar la caja de puros.
Hago caso a quien me dice que lo mejor es una infusión al sol. Me he abrigado y aquí estoy, disfrutando.
No te molestes en llamarme para alegrarte conmigo de mi suerte, el teléfono se quedará en un cajón.
Y como no hay teléfono, no hay muro, ni IG, ni Whatsapp.
¡Cachis!. El Spotify. Ese me fastidia, pero... con la pasta que me ha tocado, igual me contrato un grupo y que me toque lo que yo quiera en cada momento.
Habrá que llamar a una empresa de mudanza para que podamos guardar todas nuestras cosas.
O mejor, ¡que le den!. Se queda todo aquí, ya iremos comprando lo que necesitemos en cada momento.
No hay maletas. Una bolsa cada uno. Documentos, los décimos de lotería, ya he dejado mensaje a mi Gestora del banco.
Extiendo el mapa sobre la mesa, y con los ojos cerrados, lo hago girar sin control. Me pongo de pie, doy varias vueltas a la mesa en plena ceguera, para desorientarme.
A tientas, y con el dedo índice estirado, marco un lugar.
¡Coño! pero si es en medio del océano. Ahí no hay nada. ¡Cáguen!
Y yo que me lo había montado de aventurero.
Espera, espera.
Parece que, ahí, hay un puntito.
¡Sí, si!
𝑻𝒓𝒊𝒔𝒕𝒂𝒏 𝒅𝒂 𝑪𝒖𝒏𝒉𝒂. ¡Anda!
Archipiélago británico del Atlántico Sur, ubicado a más de 2.800 kilómetros de Suráfrica.
¡Mola!
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No, no te lo creas. No he sido el afortunado ganador de la lotería, pero podría haberlo sido.
Aquella misma tarde, los nuevos millonarios ya tenían sus billetes para Ciudad del Cabo. Después de unos días de descanso comenzarían una travesía de 18 días en velero para recorrer la distancia que les separaba de 𝑬𝒅𝒊𝒎𝒃𝒖𝒓𝒈𝒐 𝒅𝒆 𝒍𝒐𝒔 𝑺𝒊𝒆𝒕𝒆 𝑴𝒂𝒓𝒆𝒔, capital de la isla más remota del mundo. Atravesarán niebla, fuertes vientos y, por consiguiente, grandes olas que son el pan de cada día de este trayecto.
A su llegada (si es que llegan) les esperaran los 250 habitantes de la isla con una fiesta de bienvenida o de salvamento.
Una vez ahí, el mapa volverá a girar y un inocente índice marcará el nuevo destino.
¿No hubiera sido mejor buscar otro sitio?
Al que no juega, no le toca.
Y si, mi teléfono está en el cajón y escribo lo que me da la gana.
Animo y suerte.

viernes, 17 de diciembre de 2021

Feliz Ómicron



Me quiero ir al monte, de verdad.
-Entonces, nos juntamos aquí. Abriremos todo y tendremos ventilación.
- ¿Nos hacemos la prueba de antígenos? ¿Cuando? ¿Un rato antes de juntarnos?
-¡Coño! ¿Y porque no nos juntamos aquí? Hay más espacio y podemos mantener más distancias. Y por otro lado, nos evitamos viajar 4 personas más de 500 km.
- Ya, pero entonces tenemos que viajar 7 hacia allá.
- Pero, si estáis a dos por tres aquí y no os habéis acercado por casa, ahora para dos días, ¿tenemos que ir nosotros?
- Vamos a ver, que yo tengo puestas las tres dosis. Yo no me meto un palo en la nariz, que no sirve de nada. Poneros vosotros la tercera vacuna. Pero... ¿estáis todos vacunados?
- ¿Quién es el miedica? ¡Que se quede en casa, joder! Y ya nos vemos en Semana Santa.
- Imagina que después de la vacuna, el palito por el culo va y el pasaporte, a los 5 días, alguno es positivo. ¿Le echamos la culpa al tío de la gasolinera?
- Sabéis que os digo, que me la sopla. Que el quiera venir, que venga y el que no, que se quede en su casa. Hay más días que longaniza.
- ¡Vamos!. ¿Ahora dices que no vamos? ¿Que no te quieres meter el palo?
- No. No quiero. El que tenga miedo que lo diga abiertamente y yo me meto el palo, o una traviesa de tren. Pero no me jodáis que eso da alguna seguridad. Nada, absolutamente nada.
- Pues yo me bajo ya a la farmacia (soborno a la farmacéutica), por si me da positivo y así me ahorro todo este rollo.
- Yo, lo que digáis.
- Paso.
- Y a fumar a la calle. Y lo de cantar y besuquear, para otro día.
- ¿Llevamos el pasaporte? Igual nos lo piden cuando pasemos de una comunidad a otra. O al cruzar la calle.
- Se de gente que ha pedido trabajar durante las fiestas para evitarse esta mierda.
- No me tocará la lotería, no. Como me toque, os vais a meter el palo por donde yo os diga.
- ¡Toc, toc!.
- Hola, me llamo Ómicron. Me trasmito de forma exponencial. Con dos dosis de Pfizer, después de 4 meses, la eficacia de prevención cae al 35%. Con dos de AstraZeneca, la protección sería del 0%. Podéis seguir con la conversación. Feliz Navidad 🙂.
- (...)
Psss. pssss. ¿Alguna opción más?
Animo y suerte.

Duele



Hay cosas instantáneas que duelen. Me refiero a esas que se producen sin previsión, de casualidad.
Vas andando por casa descalzo y te golpeas el dedo meñique de uno de tus pies contra la pata de una mesa. Instantáneo. Duele, vaya si duele.
O ese otro golpe, justo en el punto central del codo.
O el borde de una hoja de papel, rasgando la piel. Leerlo, incluso, produce escalofrío.
Un calambre, las agujetas, una muela empastada que busca revisión, el agua demasiado caliente de la ducha, un pinchazo...
Son sensaciones dolorosas, físicas, pero también las hay de las que duelen dentro.
Cuando te pillan en una mentira piadosa o no tan piadosa.
Una despedida, un grito descontrolado, un enfado sin sentido, el orgullo mal gestionado, la desidia, el engaño, la deslealtad; propia o ajena. Son sensaciones de dolor, intimas.
Hay dolores que, con cremas, apósitos, pastillas o ungüentos, mejoran.
Otros, requieren una disculpa, una solicitud de perdón, una carta, una llamada o una caricia, un abrazo, un beso.
Deslizar el dedo por la pantalla, seleccionar la opción.
"¿Eliminar el contacto?"
¿No podría decir, despedir?.
No, dice "eliminar".
(Del lat. elimināre, echar del umbral, de casa).
1. tr. Quitar, separar algo, prescindir de ello.
2. tr. Alejar, excluir a una o a muchas personas de una agrupación o de un asunto. U. t. c. prnl.
3. tr. En ciertas competiciones deportivas, vencer al rival, impidiéndole con ello seguir participando en la competición.
4. tr. Matar, asesinar.
5. tr. Mat. En un sistema de ecuaciones con varias incógnitas, hacer desaparecer, por medio del cálculo, una de ellas.
6. tr. Med. Dicho del organismo: Expeler una sustancia.
"El contacto se eliminara del dispositivo de forma permanente"
Eliminar.
Si, duele. Duele mucho.
Animo y suerte.

jueves, 16 de diciembre de 2021

Cartas que nunca enviaré (XXIV)



Hola. Me dicen que te vas.
Tal vez, mientras escribo estas líneas, te habrás ido ya.
Hablamos cuando me pediste los libros y también en junio, cuando supiste que quería cambiar de coche.
En medio, una llamada. Tu misma no entendías porque llamabas a un "desconocido".
Poco a poco, se entendió la necesidad.
Hablamos de mirar el amanecer. De esas lágrimas que corrían por la mejilla.
Tu, en la ventana de casa de tu madre. Yo, en la terraza.
Se te notaba agotada, llena de cansancio. Ella, ya mayor. Esa puta ansiedad que todos arrastramos. Hablamos del cuidado del cuidador. Había mucha soledad, mucho desamparo.
Aun tengo algún mensaje tuyo. Ayer volví a escucharlo. Voz de Ducados, de mucho hablar y mucho reír. Fueron minutos en los que te sentí caída.
Sin tener muy claro como responder, mi tono parece que ayudó a que el nuevo amanecer lo vieras de otra forma. No, no hablamos de ese bicho que te comía por dentro desde hace tiempo.
Sé por M., de tu fuerza, de tu alegría, de tus desdichas.
- Si, tenemos que tomar ese café. O mejor, un vino, o dos.
- Y pregúntale a M. quien soy. Y qué te cuente anécdotas, llevamos siendo amigos...buffff

No lo hice, no le pregunté a M. Con ese ofrecimiento hubo bastante para abrirte mi puerta.
Tu, en aquella conversación, no solo abriste tus puertas y ventanas sino que desplegaste escaleras, pasarelas y puentes.
Me dicen que te vas. Tu cuerpo aun sigue aquí, pero tu has partido.
Está siendo un mes de bienvenidas maravillosas y de despedidas que rozan la culpabilidad.
Alguien, a 17.000 km, trata de comprender mi malestar, mi enfado.
Si. No hacen falta halagos, ni buenas palabras en la despedida. No es necesario ni tan siquiera "conocer" a quien despides.
Esta siendo un mes de despedidas culpables.
Ese café, ese o esos vinos, quedaron pendientes para mejor ocasión.
Lástima, ya no la habrá.
La Flaca se nos va, despacio, sin montar bronca, sin despedirse..., me dijo M.
Así me enteré ayer, de que ese puto bicho te había puesto en la barca de Caronte. En cualquier momento, tal vez ya, partirás.
Hoy, al amanecer, pienso en ti pelirroja.
Buen viaje, Flaca.

martes, 14 de diciembre de 2021

I love you



Me hago mayor. La parte superior de las rodillas, el inicio de los muslos, me duele.
Cada día amanece un poco más tarde y se prolongan las horas de luz (por ahora, minutos). Segundo café. Hoy toca la tercera dosis.
Haré ejercicio de señor mayor. Trabajaré sobre las reuniones de ayer y trataré de dejarlo todo listo para la de esta tarde.
Al final, ayer no compre los langostinos ni el salmón. Tengo que dejarlos preparados hoy, si o si.
Me gusta Billie Eilish. La miro a los ojos y veo lucha. Dentro, muy dentro.
Dicen que el #putovirus ha hecho que las enfermedades mentales afloren cada día más. Las preocupaciones, la ansiedad, el distanciamiento social, estrés, depresión.
Y Billie, susurra:
𝗜 𝗵𝗮𝗱 𝗮 𝗱𝗿𝗲𝗮𝗺 (Tuve un sueño)
𝗜 𝗴𝗼𝘁 𝗲𝘃𝗲𝗿𝘆𝘁𝗵𝗶𝗻𝗴 𝗜 𝘄𝗮𝗻𝘁𝗲𝗱 (Tenía todo lo que quería)
𝗕𝘂𝘁 𝘄𝗵𝗲𝗻 𝗜 𝘄𝗮𝗸𝗲 𝘂𝗽 (pero cuando desperté́)
𝗜 𝘀𝗲𝗲 𝘆𝗼𝘂 𝘄𝗶𝘁𝗵 𝗺𝗲 (te vi a mi lado)
𝗔𝗻𝗱 𝘆𝗼𝘂 𝘀𝗮𝘆 (Y tu me dices:)
𝗔𝘀 𝗹𝗼𝗻𝗴 𝗮𝘀 𝗜’𝗺 𝗵𝗲𝗿𝗲 (Mientras yo esté aquí,)
𝗡𝗼 𝗼𝗻𝗲 𝗰𝗮𝗻 𝗵𝘂𝗿𝘁 𝘆𝗼𝘂 (nadie puede hacerte daño)
Llorar, sienta bien. Yo lo hice sin reparos durante el confinamiento. Al amanecer.
Tsunami de infecciones por covid en el mundo.
El Ebro crecerá hoy. La "gran crecida".
Las terceras dosis se estancan pese a la subida de contagios.
Un tornado devastador.
El Emérito se libra de la fiscalía Suiza.
Mariano, vuelve a ser Mariano. Ni puta idea de nada.
Verónica se fue. Conocí a su padre. Me dirigió en aquella serie en la que este que escribe hacía de chulito, matón. Azcón.
Mantén tu rutina normal, limita tu exposición a los medios de comunicación, mantente ocupado, concéntrate en los pensamientos positivos, usa tus valores morales o tu vida espiritual como apoyo, establece prioridades, conéctate con otras personas, forma conexiones, haz algo por los demás, presta apoyo a un familiar o a un amigo, pide ayuda cuando la necesites..
Estos son los consejos de la Mayo Clinic.
Otro café. Busco una frase positiva para "cerrar".
Creo que lloraré de nuevo, viendo amanecer.
Y Billie, sigue:
𝗜 𝗹𝗼𝘃𝗲 𝘆𝗼𝘂 (¿Necesita traducción?)

lunes, 13 de diciembre de 2021

La fortuna del amanecer



El vecino de enfrente lleva ya un rato levantado. Veo la luz de sus ventanas y cruza su perfil a contraluz.
Un correo, notificando un premio de 1,5 euros. ¡Wow! La fortuna me sonríe.
Otros, ofreciéndome distintas ideas de regalos navideños.
Mientras preparo el segundo café miro por las ventanas que dan al patio.
La fachada de enfrente se va salpicando de ventanas encendidas. En una, un hombre con el torso desnudo se pone una camisa blanca de manga corta. Va con prisa, seguro que llega tarde.
En otra, otro hombre abre el frigorífico y busca algo. Desparece de la visión pero el frigorífico queda abierto. Esa luz, enmarca una puerta a otra dimensión.
Otra ventana, otro ojo en la oscuridad.
Pongo música, dejo de escribir, de buscar dentro. Cierro los ojos, inspiro y noto el aroma del último sorbo de café.
Dejo a un lado la rima continua de la canción de desamor y queda alguna estrofa que anoto en mi libreta de memoria:
𝐋𝐨𝐬 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐩𝐮𝐳𝐥𝐞𝐬 𝐬𝐨𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐨 𝐞𝐧𝐜𝐚𝐣𝐚𝐧, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐜𝐨𝐧 𝐞𝐥 𝐭𝐢𝐞𝐦𝐩𝐨 𝐬𝐢́.
Leo a Millás. Yo, de mayor, quiero ser como tu. Una estantería de un lineal le sirve para destrozarme, para hundirme en esa mirada de alma adentro. Escribo alguna frase más, imágenes que duelen.
...𝐮𝐧𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐫𝐚𝐝𝐢𝐜𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐞𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐭𝐞́𝐫𝐦𝐢𝐧𝐨𝐬: 𝐩𝐨𝐧𝐠𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐚𝐥𝐠𝐨 𝐚𝐬𝐢́ 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐮𝐧 𝐯𝐢𝐧𝐨 𝐬𝐢𝐧 𝐚𝐥𝐜𝐨𝐡𝐨𝐥 𝐨 𝐮𝐧 𝐜𝐞𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞𝐫𝐢𝐨 𝐬𝐢𝐧 𝐜𝐚𝐝𝐚́𝐯𝐞𝐫𝐞𝐬.
Con un tono monótono, el cantante le gana a Millás.
Son pocos acordes y un texto que vence.
𝐀𝐥 𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨 𝐥𝐞 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐚 𝐠𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐫𝐨𝐭𝐚
𝐘 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐢𝐭𝐚 𝐝𝐞 𝐯𝐞𝐫𝐝𝐚𝐝 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐬 𝐟𝐮𝐞𝐫𝐭𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐞𝐩𝐚𝐧 𝐮𝐧𝐢𝐫
Gente rota, lineales vacíos. Personas fuertes, unir. Cementerios sin cadáveres. Vino sin alcohol.
Vuelvo a cerrar los ojos. No está Millás, el cantante se ha ido con la música a otra parte y noto frío en los dedos. Subo la temperatura de la calefacción. Frío, angustia.
La fortuna me sonríe. He ganado un premio, amanece.
Animo y suerte.

domingo, 12 de diciembre de 2021

¡Vuela!



Muchas definiciones ha habido sobre esa conocida frase de Frida Kahlo:
𝗣𝗶𝗲𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗾𝘂𝗲́ 𝗹𝗼𝘀 𝗾𝘂𝗶𝗲𝗿𝗼 𝘀𝗶 𝘁𝗲𝗻𝗴𝗼 𝗮𝗹𝗮𝘀 𝗽𝗮´ 𝘃𝗼𝗹𝗮𝗿
Una frase inspiradora.
Un símbolo terrenal (los pies), se une a otro (las alas), aéreo, espacial. Volar, despegarse, del suelo, del lugar que ocupamos. Elevarse.
Sobreponerse a la adversidad, dicen otros. La existencia de ese potencial que tenemos pendiente de explorar.
El psicoanálisis plantea que en esa frase la imaginación es la vía de escape de la realidad, hacia un lugar mejor.
Si lo vemos desde un punto de vista pragmático, puede ser que Frida la escribiera tras la amputación de una de sus piernas en 1953. Una forma de aceptación, de renuncia a esa amputación.
En la mitología griega, Ícaro se contrapone a Frida. Aunque ambos hablan de volar.
Dédalo e Ícaro, su hijo, deciden escapar de la isla de Creta donde están retenidos por el Rey Minos, construyendo unas alas.
Volar, también tiene sus peligros. Si el vuelo es bajo, la espuma del mar mojará las alas y ese aumento de peso producirá la caída al mar. Si el vuelo es demasiado alto, el sol derretirá la cera que une las plumas y el desastre será inevitable.
Seguro que conocéis el final de la historia. El vuelo de Ícaro, se acercó demasiado al sol y acabó precipitándose fatídicamente al mar.
¿Volar? ¿No volar?
Mi texto, hoy, debería haber sido una carta más, de esas que nunca enviaré. Pero, sé que la enviaré, que llegará.
No será fácil aprender a volar.
La espuma del mar puede ser la soledad. Y los rayos del sol, el cansancio, el agotamiento que la vida ha ido poniendo a tu espalda.
Pero, tienes alas. No hay que construirlas. Siempre las has tenido. Serán de mariposa, de paloma o de halcón. Sin prisa, sin pausa. Entrena, agítalas, deja que tomen fuerza y acostúmbrate a ese nuevo elemento, el aire.
Tienes alas, vamos, salta. Sé que lo conseguirás.
¡Vuela!
Animo y suerte.

sábado, 11 de diciembre de 2021

Vivir, acojona



Sigo teniendo capacidad de sorpresa. Me alegra.
Puedo sorprenderme de las decisiones de las personas, de sus palabras, de lo inesperado (sea por demasiado confiado), de lo no planificado. Si, si. En determinadas cosas soy tan cuadriculado y quiero tenerlo todo tan organizado, que abandono o desisto, por agotamiento (pocas veces, pero las ahí).
El otro día, una buena amiga me habló de su cambio de rumbo. Quiere presentarse a unas oposiciones para un trabajo que no tiene nada que ver con el que desarrolla o para el que se ha preparado.
Por un lado no entendía nada, pero por otro supuse que tal vez ella lo necesitaba. Fue toda una sorpresa. Su edad, su trabajo fijo y bien remunerado, su vida.
Todo quedo claro cuando me confesó que desde pequeña había querido desarrollar esa profesión.
Entonces no solo se lo aplaudí sino que me alegré a tope. Un deseo, quería cumplir su deseo, su vida.
De pequeños (yo no lo recuerdo) te hacen la típica pregunta: "tu, ¿Qué quieres ser de mayor?".
Y claro las respuestas son de lo más variopinto. Bueno, pues mi amiga quería ser controlador aéreo. No tengo ninguna duda de que lo conseguirá.
Leo también, de otra persona, una frase fantástica:
"Nuestra vida es una mierda".
Los argumentos en los que se basa para decirlo, son externos. Le echa la culpa a la economía, a los políticos, incluso a la Constitución.
Me sorprende, si, mucho. ¿Cuál es el motivo para arrogarse el derecho de valorar la vida de los demás?. Mi vida, no es una mierda. Para nada.
Entendería, que alguien que pasa penurias, o tiene una enfermedad limitante, o nació en un poblado africano, sin agua, sin comida; o quien es victima de una guerra y debe abandonar su país. Incluso entendería que los Palmeros se cabrearan con "la vida".
Pero en cualquier otro caso, no, no lo entiendo.
Tal vez es que las expectativas que te has ido fijando en "tu vida" no eran las correctas.
No saber valorar lo que se tiene, o simplemente utilizar la queja como excusa.
¿Tu vida es una mierda? ¿Lo crees de verdad?
Otra buena amiga me envía un anuncio de empresa, para esta Navidad. Acojonados, se titula.
El miedo, nos modifica la visión. la forma de sentir. "Vivir, acojona".
Yo, debo confesar, que al contrario que Karra (protagonista del anuncio), sigo sin confiar en las personas, en la humanidad. Estoy en ello, lo intento. No lo he conseguido aún.
Pero la vida, va ganando. Los recuerdos, las personas que fueron todo en tu vida, los logros de quienes quieres, los planes de futuro (sea largo o corto, tu futuro), y no Karra, no se me olvida:
"¡La vida es acojonante!"
Y ahora, no le saques punta. Se te han adelantado.
Animo y suerte.

jueves, 9 de diciembre de 2021

Clint, el filósofo

 


Oye. Una pregunta.
¿Sabes de que va la novela "El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha"? ¿Quién la escribió? ¿El nombre de su protagonista? Seguro que podrías recitar alguna frase (más o menos) de la obra.
“En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor...”
Te suena ¿verdad?.
¿Recuerdas como se llamaba la dama a la que ofrece todas sus victorias Don Quijote? ¿Y su compañero de aventuras?
Vaya, tienes buena memoria.
Una encuesta, ya antigua, dice que uno de cada cinco españoles ha leído esta obra. El 21,6%.
Al 51,3% de los encuestados, les parece un libro "difícil", tanto por el lenguaje en el que está escrito (66,2%), como porque es "muy largo" (36,8%).
La encuesta (del CIS) añade algunas preguntas como las que yo os hacía al principio y desgrana datos como para aburrir.
El conocimiento de los personajes y de alguno de los elementos emblemáticos de la obra, no tienen un nivel de conocimiento similar entre los participantes en la encuesta. Don Quijote (87%), Sancho Panza (86,4%),Dulcinea (63,4%), Rocinante (30,5%) y los molinos (19,7%) en el último lugar.
Y dirás "vaya temita para empezar el día". Espera, espera, que sigo.
¿Tu sabes en que fecha se promulgó la Constitución? Mejor dicho, en que año. Lo del día añade complicación a la pregunta y podría llevar a error.
¿Sabes de que va? ¿Sabes el nombre de alguno de sus "padres"? ¿Podrías recitar alguno de sus artículos?
¿Qué artículos cambiarías?
Si, si, también hay encuestas.
Uno de cada cuatro españoles ha leído esta obra, el 25%. Y poco más del 55%, afirma conocer parte de su contenido.
¿Te pregunto por tu Estatuto de Autonomía?
En la película (The dead pool) «La Lista Negra», el personaje interpretado por Clint Eastwood, le dice a uno de sus compañeros insistente en que adopte su opinión como propia:
"... las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene uno".
Por cierto (no tengo ni idea de futbol) el Barça va fatal. Igual el problema no era el entrenador ¿no?.
Ahora vas y te lo piensas.
Animo y suerte.

miércoles, 8 de diciembre de 2021

Gardel


Esta semana llevo un poco de lío. Los festivos, no festivos, me complican la gestión.
No tenía previsto pasar este puente en Madrid y todo lo que ocurre es "imprevisto".
Por un lado, muy bien, pero por otro me siento en el vértice de algo sin tener muy claro hacia que lado caer.
Hay momentos de no hacer nada, que también es hacer algo, porque acabo poniéndome a pensar.
Me agoto leyendo estupideces (o a mi me lo parecen), aunque intento no malmeterme por dentro.
El numero de Ministros es tema de discusión. Si Suarez levantara la cabeza, se reiría. El, tuvo más.
Otro número, el de los contagios. Con test, sin test, con vacuna o sin ella, el número sube.
Hablo con Oksana sobre su país, Ucrania. No ha aprendido mucho español. Ella es amable, sonriente educada y su "si sinyor" me hace sonreír. Se va a pasar la Navidad con su familia. Le pregunto sobre como está el tema con Rusia, y entre varios "sinyor" y frases cortas, consigo entender que mal, que muy mal.
- Ucrania, trabajo, tierra buena sinyor (Mientras pilla un puñadito de una de las plantas de la cocina). Rusos solo (hace el gesto típico de beber) sinyor.
No le pregunto por lo de Crimea, ni como su ejercito ha crecido de 5000 a casi 1,3 millones de soldados. No le hablo de los separatistas prorusos, ni de lo mal que lo pasé en aquel aeropuerto un día de agosto de 1991.
Intento saber cual es el motivo de que Rusia quiera invadir Ucrania.
Un país con una renta per cápita muy baja, una tasa de pobreza casi tan alta como la de corrupción. Pero con tierra de cultivo, cereales.
Aparece Isi, dando saltos como un caballito y va directa a saludar a Oksana. Hace días que no se ven. Ahí se acaba el problema de Ucrania y Rusia, solo mimos, lametones y ese "Iiiiisi bonyta" con acento Ucraniano.
Tal vez, Biden "ese señor" y Putin "el otro", deberían conocer a Isi.
Anoto frases. Gulag, cabaña, yesca. Unos viven encerrados en la cabaña y pasan su vida golpeando la yesca para hacer fuego y calentarse. Otros, buscan que la cabaña arda, para ser libres.
Correos por contestar, dos propuestas con temas de trabajo pendientes. Y la semana se me hace larga, y la vida corta.
Y me viene un tango a la cabeza.
𝑽𝒐𝒍𝒗𝒆𝒓
𝑪𝒐𝒏 𝒍𝒂 𝒇𝒓𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒎𝒂𝒓𝒄𝒉𝒊𝒕𝒂
𝑳𝒂𝒔 𝒏𝒊𝒆𝒗𝒆𝒔 𝒅𝒆𝒍 𝒕𝒊𝒆𝒎𝒑𝒐 𝒑𝒍𝒂𝒕𝒆𝒂𝒓𝒐𝒏 𝒎𝒊 𝒔𝒊𝒆𝒏
𝑺𝒆𝒏𝒕𝒊𝒓
𝑸𝒖𝒆 𝒆𝒔 𝒖𝒏 𝒔𝒐𝒑𝒍𝒐 𝒍𝒂 𝒗𝒊𝒅𝒂
𝑸𝒖𝒆 𝒗𝒆𝒊𝒏𝒕𝒆 𝒂𝒏̃𝒐𝒔 𝒏𝒐 𝒆𝒔 𝒏𝒂𝒅𝒂
𝑸𝒖𝒆 𝒇𝒆𝒃𝒓𝒊𝒍 𝒍𝒂 𝒎𝒊𝒓𝒂𝒅𝒂
𝑬𝒓𝒓𝒂𝒏𝒕𝒆 𝒆𝒏 𝒍𝒂𝒔 𝒔𝒐𝒎𝒃𝒓𝒂𝒔, 𝒕𝒆 𝒃𝒖𝒔𝒄𝒂 𝒚 𝒕𝒆 𝒏𝒐𝒎𝒃𝒓𝒂
𝑽𝒊𝒗𝒊𝒓
𝑪𝒐𝒏 𝒆𝒍 𝒂𝒍𝒎𝒂 𝒂𝒇𝒆𝒓𝒓𝒂𝒅𝒂
𝑨 𝒖𝒏 𝒅𝒖𝒍𝒄𝒆 𝒓𝒆𝒄𝒖𝒆𝒓𝒅𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒍𝒍𝒐𝒓𝒐 𝒐𝒕𝒓𝒂 𝒗𝒆𝒛
El próximo día que venga Oksana le pregunto por Gardel.
Que corta se me hace la vida.
Animo y suerte.
*Regala libros. 😉