viernes, 30 de junio de 2023
Tinto con lima
jueves, 29 de junio de 2023
Saltar al abismo
domingo, 25 de junio de 2023
Que us bombin a tots
viernes, 23 de junio de 2023
Una piruleta con forma de corazón
viernes, 9 de junio de 2023
Carótidas buscando caricias
miércoles, 7 de junio de 2023
Camino a Berlín
sábado, 3 de junio de 2023
Escucha
martes, 23 de mayo de 2023
Café y CBD
sábado, 20 de mayo de 2023
Demasiado joven para morir
Dos niñas se precipitan por una ventana, al vacío.
Un programa de televisión del que ni sé el nombre, insiste en preguntar a una mujer, de espaldas a la cámara, por el suceso.
- Y usted, lo vio todo ¿verdad?
- No. Yo vi a las niñas en el suelo del patio
- Y como ocurrió?
Y una pregunta y otra…
- Usted los conocía?
- No, no los conocía
Ella, solo vio dos cuerpos tendidos en el patio. Uno boca abajo, el otro, como si estuviera en cuclillas.
Me siento mal, noto el estómago revuelto, apago la televisión.
¿Qué debería cambiar?
Acoso escolar, enfermedad mental o simple desesperación al no saber, no poder soportar la presión diaria. Evitar expresar el dolor, para no mostrar debilidad.
El vacío. No, seguro que no querían morir. Solo querían acabar con el dolor.
¿Que estamos haciendo mal?
Políticos que salvan el planeta poniendo una maceta en la azotea o entradas de cine baratas. Pancartas contra los distintos, banderas de lo intangible.
Estadísticas aterradoras.
¿Cuanta fortaleza hemos usado para llegar hasta aquí?
¿Por cuantos filos de navaja caminamos? ¿Fue casualidad, suerte?
Recuerdo mi adolescencia, mi juventud. Al límite.
«Vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver»
Hoy, ahora, tarareo aquella canción de Jethro Tull, “Too old to rock and roll too young to die”.
Demasiado viejo para el rock and roll y demasiado joven para morir.
No, you're never too old to rock and roll
If you're too young to die
No, you're never too old to rock and roll
But he was too young to die
No, nunca eres demasiado joven para el rock and roll.
Ellas eran demasiado jóvenes para morir.
Mi más sentido pésame. Animo y suerte.
jueves, 18 de mayo de 2023
La piedra y el almendro
En alguna ocasión, alguien me definió como un hombre del Renacimiento.
Quiero pensar que fue por mis preferencias y aficiones, y no por mi edad.
Una época de la historia que va desde el fin de la Peste Negra (mediados del Siglo XIV), hasta la primera mitad del siglo XVI.
El inicio de la modernidad y el pensamiento crítico. La separación del arte de la artesanía y claro, la aparición del gentil-hombre. Ese que se consideraba multiple y docto, que debía tener conocimiento de todas las áreas (ciencia, arte, humanidades).
Ese inmerecido calificativo, me abrumó tanto en aquel momento, como cada vez que lo recuerdo.
La Peste Negra se llevo por delante entre 75 y 200 millones de personas. La horquilla es amplia. No tenían un método demasiado certero para los cálculos y su preocupación principal era sobrevivir.
La viruela, en 1520, acabo con 56 millones. La Gripe Española, entre 40 y 50 millones de muertos.
Desde marzo de este año, la Universidad Johns Hopkins, dejó de actualizar datos sobre COVID. Los últimos facilitados hablan de más de 600 millones de contagios y casi 7 millones de muertos.
Las dos Guerras mundiales se llevaron entre 60 y 80 millones de personas.
Existe la teoría de que cada gran guerra, pandemia o situación en la que desaparecen un alto numero de personas, tiene un efecto mariposa generando cambios en toda la sociedad.
He buscado por si entre esas teorías se hablaba de la aparición de algún otro modelo de gentil-hombre, desde el Renacimiento. Más avanzado, más alto, más inteligente, más… mejor.
Pero, no.
Cierto es que aquel hombre del Renacimiento se formó en un periodo de casi 300 años, no de la noche a la mañana.
¿Y si todos esos hechos funestos, efectivamente, tuvieran influencia en la sociedad pero para peor?
Ayer escuchaba a determinados humanos y añoraba el Renacimiento.
¿Avanzamos?
Tengo un almendro en el jardín, que cumple la máxima de “divide y vencerás”.
Para evitar la gomosis (una enfermedad de algunos arboles frutales) se coloca una piedra justo en donde el tronco bifurca en ramas, para evitar que se junten y que la enfermedad aparezca. Nada científico, pero efectivo.
Creo que plantaré una tomatera, si.
Animo y suerte.
miércoles, 17 de mayo de 2023
Azul petroleo